Sindicato hondureño apoya política presidencial con empresas térmicas

El Sindicato de Trabajadores de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), apoyó hoy al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, para adoptar medidas con empresas de energía térmica.

"No se van a prorrogar los contratos en los términos que se han venido haciendo", advirtió el mandatario, quien apenas asumió el poder el pasado 27 de enero.

Miguel Aguilar, presidente del sindicato, compuesto por más de cinco mil trabajadores, dijo este día a un canal de televisión, que apoyan la decisión del mandatario de no permitir que las térmicas, en los términos en que trabajan con el Estado.

El Estado debe pagar por costos fijos a las empresas térmicas hondureñas, 403 mil dólares mensuales, un total de 115 millones de dólares anuales, por el cobro de costos fijos, aunque tengan sus plantas apagadas.

El presidente Hernández, manifestó que dichos cobros deben de ser eliminados, ya que hay dos contratos con estas empresas que vencen este año y otros dos en 2016.

"Espero que tomen conciencia de la realidad del país", advirtió el mandatario al referirse a los empresarios térmicos.

Creadas en los años 80, las empresas térmicas, son propiedad del Grupo Terra, cuyo presidente es Freddy Nasser, casado con la hija de Miguel Facusse, empresario ligado también a la producción de palma africana en el Bajo Aguan, donde tiene fuertes enfrentamientos con campesinos por disputa de tierras.

En décadas pasadas la generación eléctrica de Honduras provenía de recursos hidroeléctricos, por el caudal de sus ríos y con la empresa Francisco Morazán, conocida como "El Cajón", pero en los años 90 se cambio a la producción térmica.

El presidente Hernández, nombró a los ministros Ramón Hernández Alcerro, coordinador de Gabinete; Roberto Ordoñez, Infraestructura y Emil Hawit de la ENEE, para negociar bajo otras condiciones que tradicionalmente imponían los empresarios térmicos.

También Aguilar, denunció que los grandes "morosos" de la ENEE que la han llevado al colapso son poderosos empresarios, banqueros y políticos, que tienen una moral incobrable por las influencias que tienen.