Se declara migrante dominicano en NY culpable de terrorismo

José Pimentel, un inmigrante de la República Dominicana, se declaró hoy culpable en una corte de esta ciudad de poseer un arma con la intención de cometer un acto de terrorismo.

Pimentel, de 29 años de edad, y acusado de fabricar una bomba con materiales de plomería con objeto de atacar a ex soldados estadunidenses, miembros de la comunidad judía y a la población civil en general, se declaró culpable tras llegar a un arreglo con la fiscalía.

El acuerdo significará que Pimentel podría ser condenado a 16 años de prisión, en vez de correr el riesgo de ser sentenciado a cadena perpetua. La sentencia definitiva le será dictada a Pimental a finales de marzo en Nueva York.

De acuerdo con la fiscalía, Pimentel, que se convirtió al Islam y que aparentemente admiraba a Osama Bin-laden, entregó un testimonio por escrito en que aceptó haber estado involucrado "en conversaciones para cometer actos de violencia en relación con la política exterior de Estados Unidos".

El caso de Pimentel, sin embargo, ha generado críticas constantes de parte de sus abogados, que señalan que su cliente nunca hubiera construido una bomba sin la ayuda que le proporcionó un informante del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Asimismo, el caso ha sido juzgado en la cortes del estado, luego de que aparentemente las autoridades federales lo rechazaron por considerar que la evidencia conseguida para acusarlo era problemática.

El diario The Wall Street Journal reportó, por ejemplo, que el FBI rechazó el caso porque dudaba que Pimentel "hubiera podido concretar un ataque terrorista por sí mismo", y que no hubiera avanzado en tales planes sin la ayuda de un informante.

El testimonio más importante del caso es de un informante que ofreció mariguana, dinero, alimentos, acceso a internet y a veces un techo para Pimentel, un desempleado con escasos recursos.

La bomba, además, fue aparentemente construida en el departamento del informante.

Uno de los abogados de Pimentel, Susan Walsh, declaró que queda por resolver una pregunta fundamental en el caso: "quién exactamente está reclutando a quién en esta guerra, la llamada guerra contra el terrorismo".