Advierten sobre responsabilidad criminal en República Centroafricana

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, llamó hoy a los líderes de los grupos en conflicto en República Centroafricana a ser responsables ya que pueden ser juzgados por crímenes contra la humanidad.

"Los líderes (de los grupos en conflicto) deben tener en cuenta el efecto directo de sus palabras y sus acciones, y sus seguidores deben entender que se les puede enjuiciar por crímenes que han ordenado, solicitado o inducido", destacó Pillay.

Pese a que los conflictos han disminuido, aún siguen ocurriendo atrocidades en la República Centroafricana, señaló la alta comisionada en un comunicado.

La oficina de Pillay recibió informes de que en Bangui siguen ocurriendo asesinatos y que la violencia continúa en varias partes del país africano.

Pillay indicó que el asesinato de un miembro del Parlamento del país africano, que llamó a arrestar a los responsables de violaciones de derechos humanos, "es un acontecimiento muy preocupante, ya que socava los esfuerzos embrionarios para restablecer la seguridad y el Estado de Derecho en República Centroafricana".

"Algunos grupos de ex-Seleka vestidos de civil continúan atacando a civiles cristianos en Bangui, pero la mayor parte de las violaciones de los derechos humanos son perpetradas por elementos anti-Balaka, todos los cuales cada día están mejor organizados", observó.

Las fuerzas anti-Balaka están dañados de manera deliberada a la población musulmana de la capital, sobre todo en el Barrios de Miskine Malinaka, señaló.

Esos ataques, denominados como "operaciones de limpieza étnica", se generalizaron e incluyen asesinatos, violaciones, saqueos y la destrucción de hogares musulmanes, denunció.

"La magnitud de la destrucción es devastadora. Puertas, ventanas y techos se queman o se quitan. Incluso las paredes se están reduciendo a escombros con el claro objetivo de desalentar a cualquier musulmán de regresar", lamentó Pillay.

"El nivel de crueldad y desprecio por la vida y la dignidad es horrible, con la mutilación pública de órganos, amputación de partes del cuerpo, decapitaciones y al menos un caso de canibalismo, están difundiendo aún más el terror entre la población musulmana", deploró.

Pillay manifestó estar "muy alarmada porque se están transmitiendo mensajes incitando al odio contra musulmanes en la televisión por los anti-Balaka".

Condenó la declaración pública hecha por algunos miembros del Consejo Nacional de Transición al Parlamento "que instiga a la violencia entre comunidades y el brutal linchamiento de elementos FACA contra un hombre ex-Seleka el 5 de febrero".

"Los líderes deben tener en cuenta el efecto directo de sus palabras y acciones y sus seguidores deben entender que se les puede enjuiciar por crímenes que han ordenado, solicitado o inducido", reiteró la titular de la ACNUDH .

Tras la retirada de los ex-Seleka de la zona meridional y occidental del país, sus fuerzas se están reagrupando en su bastión tradicional en el norte, sobre todo en las áreas de Vakaga, Batafango y Kaga Bandoro, denunció.

Este movimiento está provocando un ciclo de violencia renovada, a partir esas fuerza "han quemado cosechas, han destruido aldeas y van matando a civiles en su camino", sostuvo.

Pillay advirtió que la población musulmana desplazada está claramente expuesta a la violencia y a represalias.

"Les recuerdo a todos los líderes en posiciones clave, ya sea que pertenezcan a las fuerzas anti-Balaka, ex- Seleka, o al antiguo ejército FACA, que todos ellos tienen obligaciones claras en virtud del derecho internacional", señaló.

"Ellos tienen la responsabilidad de cometer, ordenar, instigar o incitar a violaciones de la ley y sus subordinados tienen responsabilidad de prevenir que se cometan tales violaciones", dijo.

"Con el fin de romper el ciclo de violencia y venganza, se deben hacer todos los intentos para restaurar la seguridad y el Estado de derecho y asegurar la responsabilidad", llamó Pillay.

"Mi equipo está trabajando con el Ministerio de Justicia para asegurar que los investigadores y los fiscales pueden reiniciar su trabajo para garantizar que las personas responsables de crímenes y violaciones de los derechos humanos deben rendir cuentas", anunció.

"La cadena penal, a lo largo de todo el proceso judicial, se debe reactivar lo antes posible para ayudar a luchar contra la creciente sensación de impunidad absoluta en República Centroafricana", consideró Pillay.