"El Calita", triunfador en La Petatera; Hermoso y Spínola, decepcionan

Ernesto Javier Tapia "El Calita" fue el triunfador de la segunda corrida formal de toros celebrada esta tarde en la plaza La Petatera.

Con dos orejas a su segundo de la tarde, vuelta al ruedo y salida en hombros, así como un reconocimiento de las peñas taurinas del estado, "El Calita" se llevó la ovación del público que abarrotó la plaza.

En contraparte, el navarro Pablo Hermoso de Mendoza y el mexiquense Fermín Spínola fueron la decepción y aun cuando el primero obsequió un astado para tratar de compensar al respetable, estuvo fallo con el rejón de muerte, llegando a pinchar en varias ocasiones, aunque en el primero de su turno el juez decidió regalarle una oreja.

Los toros, de la ganadería San Pablo, también decepcionaron a los presentes, pues se mostraron distraídos, débiles y sin trapío alguno.

Con su primero, de nombre "Chema", de 473 kilos, "El Calita" combinó una faena con derechazos rematados con el de pecho y la suerte del péndulo, provocación ésta que le costó dos embestidas y al menos tres intentos más del toro.

Fueron embestidas sin consecuencias, pero para regocijo y gritos del respetable, que con aplausos reconoció el valor, temple, coraje, voluntad y deseos de triunfar por parte de Tapia, quien vio su actuación frustrada al pinchar hasta en dos ocasiones, con un tercer estoconazo hasta la empuñadura. Sólo se llevó aplausos.

Sin embargo, con el segundo de su lote, "Fugitivo", de 490 kilos, "El Calita" practicó una serie de muletazos con tandas llenas de desplantes, combinando molinetes y naturales, constantemente de rodillas, al grado de que nuevamente fue embestido hasta en dos ocasiones.

Fue una estocada de tres cuartos de profundidad, bien colocada, lo que le mereció una oreja por parte del juez, quien, ante la exigencia del público, optó por conceder el segundo apéndice.

Pablo Hermoso de Mendoza se mostró voluntarioso para agrado de los villamelones, que con aplausos celebraban los rehiletes de los caballos del navarro.

Con su primero de la tarde, "Pacho", de 470 kilos, consiguió su única oreja gracias a que el juez Alfredo Goicochea decidió otorgarla, a pesar de que gran parte de los asistentes lo rechazaban.

Con su segundo, "Charro", de 487 kilos, poco pudo hacer, pues se trató de un toro malo, falto de bravura, al que el público pedía lo cambiaran y tras fallar en tres ocasiones con el rejón de matar, Pablo Hermoso anunció que obsequiará un toro más, el tercero en su tarde.

No obstante, fue una rechifla lo único que obtuvo con "Bembón", de 530 kilos, pues de nueva cuenta registró varios intentos y pinchazos, llegando a usar hasta tres rejones de muerte.

De Fermín Spínola poco puede decirse, pues solo vino a cumplir con sus astados, "Comalón" de 493 kilogramos y "Frijolito" de 493, ante los que se vio descompuesto, sin voluntad, sólo con ganas de sacar el compromiso, por lo que pocos minutos duraron sus faenas, en las que, además, pinchó en varias ocasiones.