Urge Médicos Sin Fronteras proteger a civiles centroafricanos

La presidenta de Médicos sin Fronteras, Joanne Liu, denunció el fracaso de la comunidad internacional para proteger a civiles de la "violencia extrema" en República Centroafricana y la falta de compromiso político para enfrentar la situación.

"Nuestra mayor preocupación es la protección. Nos sentimos indefensos ante la extrema violencia que impulsa a cientos de miles de personas a huir para evitar ser asesinados", dijo Liu en rueda de prensa en Ginebra.

"Hay una falta escandalosa de la participación y la movilización de los líderes políticos en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y una muy limitada de la Unión Africana para abordar la violencia que está literalmente destrozando la República Centroafricana".

Liu subrayó el fracaso para proteger a la gente así como para prestarles ayuda y acusó a la comunidad internacional por el abandono de la población del país africano en donde la violencia "está fuera de control y existe un caos total".

MSF llamó al Consejo de Seguridad de la ONU para movilizar y desplegar una ayuda masiva para satisfacer las necesidades urgentes, principalmente la protección.

Además, la presidenta de MSF denunció "las terribles condiciones de vida en el campamento Mpoko", cerca del aeropuerto de Bangui.

A su modo de ver, parecería que "la lenta distribución de la ayuda es una forma de negligencia intencional para desalentar a la gente de ir a instalarse ahí".

Según Lindis Hurum, coordinador de emergencia de MSF en Bangui, unas 60 mil personas desplazadas, la mayoría cristianos, sobreviven en el campamento de Mpoko sin baños, sin comida y agua suficiente.

Desde el 5 de diciembre, MSF trató a más de tres mil 600 heridos por balas, granadas, machetes, cuchillos y a víctimas desfiguradas.

Liu recordó que MSF es la mayor organización humanitaria con presencia en el país, con 240 empleados extranjeros y más de dos mil empleados locales y criticó la falta de suficiente personal de la ONU en el terreno.