Denuncia Parlamento libio ultimátum de milicias armadas

Legisladores libios denunciaron hoy como un intento de golpe de Estado, el ultimátum lanzado por dos poderosas milicias armadas al Congreso General de la Nación (Parlamento) de ese país para que entregue el poder.

La situación en Libia se encamina a un rápido deterioro este martes, un día después de que el país marcó el tercer aniversario del levantamiento popular que derrocó al régimen del dictador Muamar Gadafi, quien gobernó por más de cuatro décadas.

La crisis se originó el pasado 7 de febrero cuando concluyó el mandato del Congreso General de la Nación, cuyos 200 legisladores decidieron extender el plazo para continuar la redacción de la nueva Constitución libia, pero el movimiento desató fuertes protestas.

Dos grupos armados, que jugaron un papel importante en la rebelión contra Gadafi, exigieron la tarde de este martes la disolución del actual parlamento y dieron para ello un plazo de cinco horas a partir de la emisión del ultimátum, a las 15:00 horas locales (13:00 GMT).

Las milicias Assawaiq y Qaaqaa, que representan a los grupos armados más disciplinados de Libia, advirtieron que secuestrarían a cualquier legislador que ignorara el ultimátum, el cual expira a las 20:00 horas locales (18:00 GMT), reportó el diario The Tripoli Post.

De inmediato, el presidente del Parlamento, Nuri Abu Sahmein, rechazó categóricamente el ultimátum, lo denunció un ataque contra las instituciones libias y llamó al ejército a detener lo que calificó como "un intento de tomar el poder por la fuerza".

En un comunicado, aseguró también que el Congreso ya había girado las instrucciones necesarias para defender a los diputados y para tomar medidas contra los autores de la amenaza.

Por el momento, minutos después de expirar el plazo, no hay reportes de movimientos o agresiones en Libia.

La posibilidad de un golpe había sonado en Libia la semana pasada, luego que un reconocido ex general libio pidió la suspensión del Parlamento y la formación de un comité que organizara nuevas elecciones, y llamó a las fuerzas armadas "rescatar" al país.

El primer ministro libio, Ali Zeidan, se apresuró a desmentir esa posibilidad, asegurando que el gobierno y sus instituciones estaban a salvo y que la seguridad del país está bajo control.

El actual Parlamento fue elegido en junio de 2012, en las primeras elecciones libres en el país, y su misión era preparar la elección de una Asamblea Constituyente y celebrar elecciones generales dentro de un periodo de 18 meses, que terminó a principios de este mes.