Alarma a EUA violencia y represión de manifestantes en Venezuela

La administración de Barack Obama manifestó hoy su "profunda preocupación" por la violencia política en Venezuela y rechazó las acusaciones esgrimidas por ese gobierno, detrás de la expulsión de tres diplomáticos de su embajada en Caracas.

"Estamos profundamente preocupados por la violencia en Venezuela", dijo el vocero presidencial, Jay Carney, al preguntarle sobre las nuevas manifestaciones convocadas para este martes por la oposición al gobierno que encabeza el presidente Nicolás Maduro.

Las manifestaciones generaron mayor atención luego que el líder opositor Leopoldo López se entregó a autoridades militares, en respuesta a la orden de arresto girada por el gobierno, luego de la violencia generada tras las protestas opositoras de la semana pasada.

"Estamos alarmados por el uso por parte del gobierno de las fuerzas de seguridad y pandillas armadas afiliadas al gobierno para interrumpir una protesta pacífica, que fue desproporcionado y amenaza con escalar aún más la violencia", dijo.

Asimismo, Carney señaló que Washington hacía un llamado para la pronta liberación de los manifestantes detenidos en días pasados y ofrecer los espacios necesarios para facilitar el diálogo con los sectores de la oposición.

El vocero rechazó también las acusaciones hechas por Maduro al anunciar el pasado fin de semana la expulsión de tres funcionarios de la embajada estadunidense en Venezuela, reavivando las tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos.

"Las acusaciones del gobierno de Venezuela en contra de nuestros diplomáticos son falsas y no tienen sustento", acotó el vocero al dar a conocer que su gobierno recibió ya la notificación para la salida de los diplomáticos, tras ser declarados personas non gratas.

Carney denunció la expulsión como una maniobra de distracción de la administración de Maduro que, dijo, refleja "la falta de seriedad por parte del gobierno de Venezuela para hacer frente a la grave situación que enfrenta".

Insistió igualmente en que el futuro de Venezuela será determinado por los venezolanos, por lo que "urgimos al gobierno de Venezuela a trabajar para responder al malestar popular a través de un diálogo directo y significativo", sostuvo.