Posponen juicio en Alemania contra presunta terrorista neonazi

El tribunal superior de Múnich, en el sur de Alemania, decidió hoy posponer para junio próximo el juicio contra Beate Zschäpe, presunta terrorista de la célula de extrema derecha Clandestinidad Nacionalista (NSU).

Zschäpe es considerada corresponsable de 10 asesinatos, dos atentados con bombas y varios robos en bancos.

El proceso, en el que además de ella se juzgan a cuatro de sus posibles colaboradores, se reanudará el próximo 4 de junio, tal y como habían adelantado medios alemanes.

La interrupción se decidió después que la defensa de la imputada principal presentara varias peticiones: pidió, en particular, tres semanas de tiempo para poder visionar todas las actas del juicio.

En el curso de este jueves, el cuarto día de juicio desde su comienzo el pasado lunes 6 de mayo, los abogados de dos de los posibles ayudantes anunciaron que sus clientes prestaran testimonio ante el tribunal.

Se trata de Holger G. y Carsten S. Por su parte Zschäpe, tal y como sus abogados habían anunciado, nunca habló en estos días ni siquiera para reconocer su nombre y apellido y no planea hacerlo a lo largo de todo el juicio. Lo mismo hará André E., otro supuesto ayudante.

Por otra parte, la abogada de Ralf Wohlleben, otro presunto colaborador, informó que su defendido hará una declaración. Anteriormente había pedido también más tiempo para examinar el acta de la acusación.

El juicio se está desarrollando bajo un alto interés mediático y fue caracterizado por la estrategia explícita de la defensa de dilatar cuanto más posible los tiempos.

La estrategia de los defensores choca con las exigencias de los familiares de las víctimas y la sociedad civil que fueron conmocionados por la brutalidad y la impunidad de los hechos.

Fue el suicidio de los otros dos integrantes del NSU, Uwe Böhnardt y Uwe Mundlos, cuando la policía estaba a punto de arrestarlos, y el descubrimiento de una pistola Ceska 83 en su escondite, lo que ofreció la clave para conectar los 10 homicidios.

Las investigaciones sacaron a la luz además la colusión de sectores desviados de los servicios de seguridad interna que destruyeron o no comunicaron información clave acerca de la célula.

La comisión del Parlamento alemán que investiga a la NSU comunicó esta mañana los resultados de su trabajo y atribuyó a un "fracaso policial sin precedentes" el hecho de que los miembros del NSU pudieran quedarse en la impunidad durante más de 10 años.

Según el presidente de la comisión, el socialdemócrata Sebastian Edathy, fueron errores "no dignos de un estado de derecho". Según este diputado la policía y los servicios de seguridad fueron desviados por "prejuicios" contra los extranjeros.

De hecho, se considera que los homicidios fueran perpetrados bajo un móvil xenófobo, ya que de las 10 víctimas, ocho fueron turcas, una griega y una alemana.

Aún así, en las investigaciones de entonces nunca se consideró la matriz racial, y se siguió más bien la pista de arreglo de cuentas entre extranjeros.