Costos de desastres naturales se han subestimado en 50 por ciento: ONU

Los costos directos que tienen los desastres naturales para la economía mundial "están fuera de control" y se han subestimado en 50 por ciento, por lo que es preciso invertir para prevenir mayores daños, de acuerdo con la ONU.

Tras la revisión de los desastres en 56 países, la ONU encontró que las pérdidas directas por inundaciones, terremotos y sequías habían sido seriamente subestimados, y que tan sólo en este siglo las pérdidas por desastres ascienden a 2 mil 500 billones (millones de millones) de dolares.

Elaborado por la Oficina de la ONU para la Reducción de Desastres, el informe señaló que en los últimos 30 años las pérdidas directas en 40 países de ingresos bajos y medios ascendieron a 305 mil millones de dólares y que 30 por ciento de estos costos no fueron comunicados internacionalmente.

En un mensaje sobre el informe, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, consideró que a fin de evitar que las pérdidas sigan aumentando es preciso involucrar tanto al sector público como al privado en las inversiones para la prevención de desastres.

"Los gobiernos tienen la mayor responsabilidad en la reducción de desastres. Pero el nivel de riesgo también está relacionado con dónde y cómo invierte el sector privado, responsable del 70 al 85 por ciento de las inversiones mundiales en los sectores de la construcción, industria e infraestructura", dijo.

El titular de la ONU apuntó que por demasiado tiempo los mercados han situado mayor valor para sus inversiones en los retornos de corto plazo que en la sustentabilidad de sus proyectos.

"Hasta ahora hemos entendido que la reducción de la exposición al riesgo de desastre no es un costo sino una oportunidad para hacer una inversión más atractiva en el largo plazo", aseveró Ban.

El informe estableció por ejemplo que las cadenas de suministro que se globalizan generan nuevas vulnerabilidades, y que tras el tsunami de 2011 en Japón la automotriz Toyota perdió mil 200 millones de dólares debido a la escasez de repuestos y componentes.

Advirtió además que los negocios pierden recursos vitales cuando los desastres dañan infraestructura básica, y que un solo desastre podría eliminar todo o gran parte del capital empresarial de los pequeños negocios, lo que perjudica a compañías de mayor tamaño que dependen de proveedores locales.