Permanece desarticulado el sistema ferroviario peruano

A diferencia de la década de los 60 cuando el ferrocarril era el medio de transporte más utilizado en Perú, ahora sólo es usado con fines turísticos en la zona costera y la Sierra Central.

Han pasado más de 150 años desde que se construyó el primer ferrocarril del Perú y América del Sur, en 1851, que cubría la ruta Lima-Callao y, desde entonces, el Estado ha desatendido ese sistema de transporte y carga.

Fuentes académicas consultadas por Notimex indican que hasta la primera década del siglo XX, Perú vivió una época de esplendor ferroviario que alcanzó una red de más de cuatro mil 500 kilómetros pero el transporte ha ido en decadencia.

La importancia de contar con una adecuada infraestructura de transportes ha adquirido una especial relevancia en los últimos años, ya que afectan la competitividad del país, indicó un estudio de la Pontificia Universidad Católica de Perú (PUCP).

Sin embargo, el Estado no ha consignado la atención debida al transporte ferroviario, pese a que este medio ofrece ventajas significativas frente a otras alternativas como, por ejemplo, el sistema de carreteras, añadió.

Un "Plan Estratégico para el Transporte Ferroviario en el Perú", desarrollado para la PUCP por Beatrice Avolio, Fernando Martínez, Carlos Valdivia, Luis Alberto Kitsutani, propone explotar las ventajas competitivas frente al resto de alternativas de transporte.

Los ferrocarriles son una alternativa eficiente al transporte masivo de personas y mercancías, y están muy ligados al desarrollo económico y social de un país, precisaron los especialistas.

Consideraron que sí existe la viabilidad de implementar un sistema ferrovario en Perú pero se requiere de una amplia voluntad política para hacer las gestiones y conseguir el aval financiero para concretar una serie de proyectos.

Desde 1930 a la fecha, el sistema de ferrocarriles entró en un declive debido al desinterés de los gobiernos y en los últimos años se ha hablado sobre la posibilidad de implementar un nuevo sistema ferroviario.

¿Será posible que los ferrocarriles dejen las páginas de los libros de Historia del Perú y ocupen las planas principales de los diarios?, se preguntan los especialistas.

El gobierno peruano planteó en 2007 iniciar el proceso de promoción de la inversión privada para la construcción del tramo nacional del Proyecto Ferrovía Transcontinental Brasil-Perú Atlántico Pacífico (FETAB).

La obra demandaría una inversión de 10 mil 500 millones de dólares y podría realizarse en un plazo de cinco años, pero su construcción ha quedado aplazada y la administración del presidente Ollanta Humala no ha retomado la iniciativa.

Según la concepción inicial de este proyecto, se tiene como objetivo transportar soya desde las localidades de Mato Grosso y Rondonia en Brasil, hacia la provincia de Paita (Perú) y llevar rocas fosfórica del puerto de Bayóvar (Perú) a Brasil.

De concretarse esta obra, la línea se extendería a través de cinco mil 600 kilómetros, que arrancaría en el puerto de Santos en Brasil y llegaría al puerto de Paita en Piura, Perú.

De acuerdo con los estudios, mil 594 kilómetros de los cinco mil 600 con que contaría la vía, serían ejecutados en Perú.

La ferrovía interconectaría las regiones peruanas de Huánuco, San Martín, Amazonas, Cajamarca y Piura, que impulsarían nuevos polos industriales y económicos comerciales, con potencial agrícola, minero, forestal, energético y turístico, añadieron.