Busca comunidad internacional reunir 2.0 mmde para reconstruir Malí

Representantes de 103 países y de instituciones financieras buscan hoy la recaudación de dos mil millones de euros (2.5 mil millones de dólares) y ayudar a la reconstrucción de Malí.

El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, advirtió al gobierno del país africano que la ayuda estará condicionada a su gestión transparente y a la debida implementación de la hoja de ruta para la transición política.

"Debemos mirar a las causas de esa crisis. Las autoridades malienses deberán hacer reformas importantes" y las elecciones presidenciales prometidas por el actual gobierno deberán realizarse el 28 de julio como se prometió, aseveró.

El comisario europeo de Desarrollo, Andris Piebalgs, insistió en la importancia del gobierno interino para asegurar el éxito en la inversión de la ayuda internacional.

"Tendremos que poder rendir cuentas a los ciudadanos europeos, como ustedes a los ciudadanos malienses", dijo al canciller de Malí, Tieman Coulibaly.

La Unión Europea (UE) anunció una contribución de 520 millones de euros (674.5 millones de dólares) durante los próximos dos años, para garantizar el agua, la sanidad, la salud, la justicia y la educación a centenas de miles de malienses".

"Con las inversiones públicas que lanzaremos, crearemos 20 mil empleos en los próximos dos años", aseguró Piebalgs.

El principal objetivo es permitir que los cerca de 500 mil desplazados o refugiados por el reciente conflicto vuelvan a sus casas y que el Estado ejerza da plenitud sus responsabilidades.

"Vamos a crear un nuevo Malí, en paz consigo mismo y que se convertirá en un modelo de democracia y de desarrollo", prometió el comisario europeo.

La agencia humanitaria Oxfam estima que el país africano, el sexto más pobre del mundo, necesitará ayuda internacional durante al menos 15 años para lograr resultados sostenibles.

Según datos de Bruselas, al día de hoy unos dos millones de malienses carecen de acceso seguro a la alimentación y unos 600 mil niños sufren de malnutricción.

Por su parte Coulibaly afirmó que su país ha aprendido "mucho" con la crisis y prometió que su gobierno trabajará para promover la convivencia pacífica entre el sur y el norte del país, donde población touareg reclama más autonomía.