Conmemora Hamburgo 80 años de la quema nazi de libros

Los alemanes conmemoran hoy el 80 aniversario de la quema de libros por parte de los nazis en la ciudad de Hamburgo, hecho que marco el comienzo de la censura por parte del régimen de Hitler.

El grupo de trabajo local "Quema de libros - nunca más" organizó esta mañana a partir de las 11:00 hora local (09:00 GMT) una lectura pública de libros quemados, prohibidos u olvidados durante la dictadura nazi de Adolf Hitler en Alemania.

El maratón de lecturas se desarrolla en el Kaiser-Friedrich-Ufer, un bien restaurado edificio del siglo XIX que empezó a funcionar como escuela de estudios previos a la Universidad en 1892, y cuenta con la presencia de autoridades locales, estudiantes y ciudadanos.

En la ciudad norteña, la primera quema de libros tuvo lugar en la noche del 15 de mayo de 1933, fue llamada "Acción contra el espíritu anti alemán" y fue organizada por los estudiantes nacionalsocialistas.

En esta ocasión las autoridades de Hamburgo recordaron que hubo otras cuatro quemas de libros en toda la ciudad en los días sucesivos.

El maratón de Hamburgo durará hasta las 18:00 horas (16:00 GMT) y la organización invitó a todos los ciudadanos, incluidos los que trabajan, a dedicar aunque sólo cinco minutos a escuchar o a leer ellos mismos breves poemas o textos en público.

Considerados "dañinos e indeseables por los nazis", miles de textos de autores contrarios al régimen, considerados inmorales o simplemente de autores judíos, fueron quemados en una acción para promocionar el nacionalsocialismo.

La lista de autores incluidos es muy larga. Se redujeron en cenizas textos de Heinrich Heine, Carl von Ossietzky, Bertolt Brecht, Sigmund y Anna Freud, Egon Erwin Kisch, Jack London y Heinrich.

Así como obras de Klaus Mann, Karl Marx, Kurt Tucholsky, Carl Zuckmayer, Lion Feuchtwanger, Marieluise Fleißer, Irmgard Keun, Else Lasker-Schüler, Willy Haas, Erich Kästner y Franz Werfel.

La acción no fue tan sólo un gesto de propaganda, marcó también de hecho el comienzo de la censura por parte del régimen de Hitler.

Las quemas de libros tuvieron lugar después en todas las grandes ciudades alemanas. La más grande fue realizada en Berlín el 10 de mayo en la plaza de la Ópera, que sucesivamente fue rebautizada como Bebelplatz.

Se calcula que ahí se tiraron a las llamas unos 25 mil libros considerados contrarios al espíritu alemán. 40 mil estudiantes acudieron al evento para escuchar el discurso del ministro de Propaganda, Joseph Goebbels.

En aquel lugar fue construido un memorial después de la Caída del Muro y la unificación de las dos Alemanias: se trata de un hueco cuadrado el adoquín del centro de la plaza, cubierto con un cristal desde donde se pueden observar cuatro estanterías blancas y vacías.

"Cuando se quemarán los libros, al final se quemarán también las personas", es la frase del poeta Heinrich Heine grabada en el memorial.