Actuarán con severidad contra traficantes en biósfera nicaragüense

El procurador general de la República de Nicaragua, Hernán Estrada, informó hoy que han iniciado acciones en contra de traficantes ilegales de propiedades en la Reserva de Biósfera de Bosawás, incluidos 17 abogados.

Admitió que las acciones "inmediatas" ha sido "señales claras" que indican que "ya estamos en una dirección de eliminar estas prácticas" ilícitas que habrían involucrado a autoridades, empresarios y líderes locales.

Los 17 notarios denunciados estarían ligados al tráfico ilegal de propiedades y de maderas preciosas de la reserva de Bosawás, el mayor bosque tropical de Centroamérica.

Estrada declaró a medios oficiales de comunicación que la Procuraduría General de la República (PGR) acusó en los tribunales de justicia a nueve personas que protestaban y obstaculizaron la carretera y la libre circulación días atrás.

La Ley 445, del régimen de propiedad comunal de siete etnias en el Caribe de Nicaragua (2008) prohíbe la transferencia o venta de tierras tituladas a favor de los indígenas.

"Estas comunidades son dueñas de sus territorios, venían luchando para que se les reconocieran sus derechos ancestrales", expresó.

En 2008, el gobierno entregó títulos a cada una de las siete comunidades indígenas bajo la ley 445.

Admitió la urgencia de programas económico sociales para las poblaciones a fin de reducir la dependencia del tráfico ilícito de madera en una zona protegida.

Una comisión integrada por la Policía, el Ejército, el Ministerio Público, la Corte Suprema de Justicia, la PGR, el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA) ejecutarán acciones a corto, mediano y largo plazo.

La zona afectada por la deforestación y el avance de la frontera agrícola ha sido el área de "amortiguamiento" del bosque tropical.

Las propiedades transferidas a terceros y registradas de forma irregular serán declaradas de nulidad para proteger la reserva.

Según las organizaciones ambientalistas, la deforestación ha afectado el 20 por ciento del área de Bosawás, en el noreste de Nicaragua, en la última década.

La etnia indígena Mayagna, que goza de títulos de legalización de ocho mil hectáreas de bosques en la reserva, otorgados en 2010, denunció los graves daños a Bosawás declarada Biósfera de Reserva en 1997 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Cultura y la Ciencia (UNESCO).