Reanudan guerrilla y gobierno de Colombia diálogo de paz

El gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) retomarán este miércoles aquí su diálogo de paz, en vísperas de cumplir seis meses del proceso, sin lograr aún acuerdos en el primer punto de la agenda.

La llamada "política de desarrollo agrario integral" es el primero de los cinco puntos del temario, sobre el cual ambas partes aseguraron haber logrado avances al concluir la anterior ronda el pasado 3 de mayo.

El ex vicepresidente colombiano Humberto de la Calle viajó este martes a La Habana, al frente de la delegación gubernamental, para un noveno ciclo con el equipo negociador de las FARC.

De la Calle trajo la encomienda del presidente Juan Manuel Santos de mantener la "discreción" durante las pláticas y tratar de acelerar su desarrollo, indicaron fuentes cercanas a la negociación.

El alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, señaló que el gobierno colombiano rechaza que las conversaciones de paz en La Habana se extiendan más de este año.

La mesa de conversaciones se instaló en la capital cubana el 19 de noviembre pasado y, según voceros de ambos bandos, se ha avanzado en áreas como educación, salud y otros temas sociales.

Santos ha refutado acusaciones de sectores contrarios al diálogo como el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), quien criticó supuestas concesiones como amnistías a jefes de las FARC y reducción de las fuerzas militares.

Pero también ha fustigado a las FARC que, en su criterio, creen que con sus frecuentes declaraciones y comunicados desde La Habana "están ganando terreno" ante la opinión pública.

El jefe negociador de las FARC, Luciano Marín Arango, conocido como Iván Márquez, dijo al diario El Espectador que los insurgentes no vinieron a La Habana a "rendirle las armas a quien no ha podido quitárnoslas".

El proceso negociador, que trata de poner fin a un sangriento conflicto armado de cinco décadas, tiene a Noruega y Cuba como países garantes y a Chile y Venezuela como acompañantes.

La agenda incluye además participación política de los guerrilleros desmovilizados, salidas al problema del narcotráfico, fin del conflicto armado interno y reparación a víctimas de la guerra en Colombia.