Denuncia AI represión a "gran escala" en Egipto

Amnistía Internacional (AI) denunció que Egipto vive una "represión a gran escala" y acusó a las autoridades de "pisotear" los derechos humanos, en un reporte publicado hoy en víspera del tercer aniversario de la Revolución egipcia.

La organización defensora de los derechos humanos indicó que a tres años de la "Revolución del 25 de enero", que llevó a la caída del régimen de Hosni Mubarak, Egipto se aleja cada vez más de esos demandas e ideales de libertad que impulsaron el movimiento de 2011.

"Las autoridades egipcias están reprimiendo a la disidencia y pisoteando los derechos humanos de un modo sin precedentes", destacó AI en su informe titulado "Hoja de ruta de la represión: no se vislumbra el fin de las violaciones de derechos humanos".

En el reporte, Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de AI, considera que desde el derrocamiento del presidente Mohamed Mursi, el 3 de julio pasado, la situación de los derechos y las libertades se han deteriorado.

"Egipto ha sido testigo de una serie de terribles golpes a los derechos humanos y una violencia estatal sin precedentes en los últimos siete meses. Tres años después, las demandas de dignidad y derechos humanos de la 'Revolución del 25 de enero' parecen más lejanas que nunca", indicó.

La representante de la organización no gubernamental (ONG) con sede en esta capital recordó que la situación ha llegado al grado de que algunos de los arquitectos de la revolución egipcia "están tras las rejas y la represión y la impunidad están a la orden del día".

Las fuerzas de seguridad, agrega el informe, han cometido "graves violaciones de derechos humanos y utilizando sistemáticamente una fuerza excesiva, incluso letal" contra manifestantes contrarios al actual gobierno interino.

De acuerdo con estimaciones de AI, desde que fue destituido Mursi, al menos mil 400 personas han muerto, principalmente en el desalojo de plantones islamitas de agosto pasado en El Cairo y miles de miembros y simpatizantes de la Hermandad Musulmana han sido detenidos.

"Las autoridades egipcias han atenazado la libertad de expresión. Se ha introducido una legislación represiva que facilita al gobierno silenciar a quienes lo critican y reprimir las protestas. A las fuerzas de seguridad se les ha dado carta blanca para actuar por encima de la ley", aseveró.

AI consideró que con esas medidas, Egipto se dirige a paso firme hacia un aumento de la represión y los enfrentamientos, que llevarán a abarrotar las cárceles de presos recluidos ilegalmenmte y morgues y hospitales llenos de víctimas del abuso de las fuerzas públicas.

La organización recordó que en un discurso pronunciado el pasado fin de semana, el presidente egipcio Adly Mansour describió la recién adoptada Constitución como el instrumento que prepara el camino para construir un país que "respete la libertad y la democracia".

"En realidad, la situación actual de los derechos humanos es deplorable. El gobierno egipcio será juzgado por sus actos, no por sus palabras. Las garantías verbales sonarán huecas si la represión sobre el terreno va en aumento", afirmó Hadj Sahraoui.

Las autoridades, agregó, deben aflojar su presión sobre la sociedad civil y permitir las protestas pacíficas y otras vías de disidencia legítima.

"Las actuales políticas suponen una traición a todas las aspiraciones de paz, libertad y justicia social planteadas por la Revolución del 25 de enero", subrayó el reporte de la organización humanitaria internacional.