Trae Tsukinoura a México música tradicional y contemporánea de Tohoku

El ensamble de instrumentos tradicionales japoneses Tsukinoura llega a México para seguir la ruta del samurái Hasekura, como parte de los festejos del Año de intercambio "México-Japón, 2013-2014. 400 años de la Misión Hasekura".

Bajo la dirección de Jin-ichi Hiranuma, quien fuera parte del legendario grupo Kodo, el quinteto se presentará el próximo 26 de enero en el Teatro de la Ciudad "Esperanza Iris", donde con tambores, flautas e instrumentos de cuerda japoneses ejecutará música tradicional y contemporánea de Tohoku.

Tohoku es una inmensa región, en la que sus músicos, desde siempre, se han inspirado en las actividades propias de la zona: el campo, la pesca, la caza y vivir de la naturaleza.

En rueda de prensa, Hiranuma dijo que Tsukinoura, que en español quiere decir "Puerto de la Luna", es el nombre del lugar del cual zarpó, el 28 de octubre de 1613, el barco japonés San Juan Bautista, que llevaba abordo una misión con más de 180 tripulantes, encabezados por el samurái Tsunenaga Hasekura.

Acompañado de los integrantes del grupo: Yoshiyuki Shichiku, Shiho, Akihiro Sato, Tomofumi Tagawa y Ryosuke Yokoyama, músicos que vienen por primera vez a México, el director recordó que esa fue la primera misión diplomática de Japón hacia el nuevo mundo y Europa.

Subrayó que su gira por México incluirá Acapulco, Guerrero; Cuernavaca, Morelos; Puebla, Puebla; Veracruz, Veracruz, y la Ciudad de México, puntos por las cuales transitó la expedición hace cuatro siglos.

"La misión Hasekura fue generada y partió desde Tohoku, por tal motivo, el repertorio del concierto está integrado por música de esa región", indicó Hiranuma.

"Vamos a tocar canciones regionales de Japón, llamadas ´Minyo´, que se han interpretado desde la antigüedad hasta la fecha. Son diferentes melodías que se entonan en diversas ocasiones, por ejemplo: cuando se trabaja, se celebra o se desea longevidad. La letra hace imaginar la diversión, la dificultad y, a veces, la tristeza de la gente del pasado", refirió.

De acuerdo con el músico japonés, la propuesta que ofrecerán tiene diferentes cambios sutiles, elementos que disfrutan en su tierra.

"Prefieren los sonidos parecidos a los de la naturaleza, por ejemplo los del campo, las montañas, los ríos y el mar; los instrumentos orientales utilizan la ´fluctuación del sonido´ y retoman el sonido de las ramas ante el viento, el golpear de las olas y el murmullo del río", dijo.

Para Hiranuma, su acercamiento a la música tradicional japonesa fue contundente, ya que "a los 23 años tuve la oportunidad de escuchar a un grupo de tambor llamado Onitaikoza. Era un joven que me divertía escuchando rock, soul y reggae, y cuando estaba preocupado por encontrar lo que quería hacer en mi vida, escuché el concierto de tambor y sentí un golpe en mi interior.

"Sus sonidos, el escenario y los músicos con sus trajes tradicionales fueron muy originales, reflejando la historia y tradiciones japonesas y no de Occidente. En su demostración, sentí la fuerza del clima de la región y el olor de la tierra. Creí encontrar la sangre que fluye dentro de mí y la música que suena en lo más profundo de mi corazón", manifestó.