Juicio contra activista en China en pleno revuelo por riqueza de elite

Un nuevo juicio contra activistas anticorrupción se celebró hoy en Pekín, pese a la revelación de la existencia en paraísos fiscales de decenas de miles de cuentas bancarias y empresas pertenecientes a la elite política y económica china.

Decenas de policías vigilaban este jueves el proceso de Zhao Changqing, un militante que ha defendido junto a otros la publicación de las fortunas de los funcionarios y líderes chinos.

La audiencia contra el militante, que participó en las protestas de 1989 en la Plaza de Tiananmen, fue suspendida por el juez después de que el acusado pidiera un nuevo abogado.

La víspera se celebró el juicio contra Xu Zhiyong, otro de los activistas detenidos por sus denuncias anticorrupción, un proceso judicial que las organizaciones de derechos humanos han tildado de "hipócrita" por parte del gobierno chino, que supuestamente ha iniciado una férrea lucha contra la corrupción.

Los procesos judiciales, muy criticados en Occidente, coinciden con la publicación en varios periódicos mundiales de una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación en la que se revela que los familiares de los líderes chinos y la élite empresarial del país disponen de decenas de miles de cuentas bancarias y compañías 'offshore' en paraísos fiscales.

En total serían por lo menos 22 mil los clientes con residencia en China y Hong Kong que disponen de cuentas bancarias y empresas offshore en paraísos fiscales, entre ellos familiares del presidente chino Xi Jinping y del ex primer ministro Wen Jiabao.

El gobierno chino, que se ha negado a confirmar estos datos, ha reaccionado bloqueando el acceso desde China a las páginas webs de los diarios que ayer publicaron la información.

No es la primera vez que el gobierno reacciona de esta manera ante una revelación de este tipo por la prensa extranjera, por ejemplo cuando The New York Times desveló que la familia de Wen Jiabao acumulaba una riqueza de por lo menos dos mil 700 millones de dólares, y la de Xi Jinping varios cientos de millones de dólares en inversiones en Hong Kong y China.