Exigen en El Salvador investigar genocidios durante conflicto bélico

Organizaciones humanitarias en El Salvador pidieron hoy castigar a los responsables de genocidios en el pasado conflicto armado, tras la histórica condena de 80 años contra el dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt por las masacres contra la población.

Los activistas y conocedores del derecho consideraron que la condena contra Ríos Montt debe ser un ejemplo para El Salvador para que la Fiscalía investigue las muchas matanzas de lesa humanidad y de desapariciones forzadas durante la guerra civil de 1980-1992.

El representante de Tutela Legal de Arzobispado, Wilfredo Medrano, señaló que lo sucedido en Guatemala, es un llamado de atención para parar la impunidad que persiste desde el anterior conflicto en este país.

El activista exhortó al fiscal general, Luis Martínez, a iniciar de oficio la investigación de todas aquellas masacres como El Mozote, el Sumpul donde murieron a manos de militares unos 300 campesinos el 14 de mayo de 1980, el asesinato del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, la matanza de los jesuitas y miles de desaparecidos.

"Allá en Guatemala se ha hecho justicia y no se está diciendo que la democracia está en peligro o que los Acuerdos de Paz van en retroceso", un discurso que se ocupa en este país para impedir que se haga justicia a las miles de víctimas, denunció Medrano.

"Lo que pasa en Guatemala debería ser un ejemplo por parte del fiscal, Luis Martínez" y promover la acción penal contra los violadores de derechos humanos en este país, apuntó.

Recordó que una resolución de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en el 2000, indicó que la Ley de Amnistía de 1993 no aplica a los casos graves de violaciones a los derechos humanos y que dejaba a criterio de los jueces la misma.

Juan Carlos Sánchez, experto de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad), afirmó por su parte que el caso de Ríos Montt es muy importante porque por primera vez en la historia de Latinoamérica, la "justicia interna de un país rompió (la justicia) y condenó a una persona" por delitos de genocidio.

"En El Salvador, le debemos eso a las víctimas", sostuvo Sánchez, al agregar que las familias de las víctimas en este país aún no han cerrado sus heridas.

Explicó que los familiares solo tienen un Monumento de las Víctimas donde están sus hombres, para ir a poner una flor a su ser querido, pero no saben donde están sus cuerpos.