Llevan UNICEF y PMA asistencia humanitaria a zona olvidada de Siria

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) llevaron material sanitario y víveres a la región de Alhoula, en el centro de Siria, donde la población no recibe asistencia desde hace varios meses.

El equipo de UNICEF encontró graves carencias de equipamiento en las instalaciones sanitarias en esa área y constató infecciones respiratorias, diarrea y otras graves enfermedades entre los residentes, a lo que se añaden limitados recursos de agua potable.

En rueda de prensa en Ginebra, la portavoz de UNICEF, Marixie Mercado, destacó además el temor de los niños a los horrores de la guerra que se viven en la región.

"Los niños aseguran que su mayor miedo es a los bombardeos que ocurren a diario. El equipo observó evidencias de esos ataques por toda la zona y a niños jugando con artefactos que no habían explotado", indicó.

Además, 31 de las 41 escuelas en Alhoula están dañadas y "alrededor de 25 mil niños en edad escolar no han ido a clase en dos años", señaló la portavoz de UNICEF.

El PMA también ha suministrado ayuda a esa población, luego que el pasado día 8 envió un convoy con alimentos para atender las necesidades de unas 25 mil personas.

Las agencias de la ONU observaron que numerosos residentes del lugar están viviendo en refugios y otros comparten sus casas con familias desplazadas a causa de los enfrentamientos armados que se producen en esa área.

Hace un año en esa misma zona murió más de un centenar de adultos y cerca de medio centenar de niños en un solo día en una masacre resultado de la violencia, la cual no ha sido suficientemente documentada debido a que expertos de la ONU no han podido entrar al país árabe.