Protestan en ciudad alemana de Magdeburgo contra extrema derecha

Miles de habitantes de la ciudad alemana de Magdeburgo salieron hoy a las calles para rechazar en forma pacífica la convocatoria de organizaciones de extrema derecha con motivo del 69 aniversario del bombardeo que destruyó la localidad.

Con una jornada de 40 actos pacíficos, los habitantes de Magdeburgo, en el centro-este de Alemania, enviaron un mensaje de rechazo al llamado a siete marchas neonazis para conmemorar el bombardeo del 16 de enero de 1945, en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

El Ayuntamiento, la Iglesia y más de 160 asociaciones, entre partidos, sindicatos y asociaciones culturales, convocaron a la llamada Sexta Milla de la Democracia para demostrar su apuesta por la apertura y la tolerancia, dijo el alcalde de la ciudad, Lutz Trümper.

Trümper, el ministro presidente del estado federado de Sajonia Anhalt, Detler Gürth, y el presidente de la Comisión de Investigación de los Asesinatos del grupo terrorista NSU, Sebastian Edathy, iniciaron los actos al mediodía con un discurso en la plaza Willy Brandt.

"No permitiremos que extremistas de derecha aprovechen para sus propios fines el aniversario de la destrucción de Magdeburgo", dijo el gobernador de Sajonia Anhalt, Reiner Haseloff.

"La sociedad civil debe implicarse y no puede callar cuando los extremistas de derecha difundan sus lemas despreciando la vida humana", agregó.

"Por eso llamo a todos los ciudadanos de nuestro país a dar la cara tanto en Magdeburgo como en Sajonia Anhalt. Nuestra patria es abierta al mundo y aquí no hay lugar para la intolerancia", apuntó.

Por su parte, el obispo de Magdeburgo, Gerhard Feige, apoyó los actos y dijo que "la intolerencia y la violencia, ya provengan de una ideología de derecha o de izquierda, son incompatibles con los valores fundamentales de nuestra cooperación humana y nuestra democracia".

En esta ocasión, los actos organizados no se limitaron al centro de la ciudad, si no que se extendieron a todo el territorio urbano con eventos y exposiciones en numerosos lugares, a fin de quitar espacio y posibilidades de manifestación a los neonazis.

Entre otros actividades, un grupo de mujeres recordó en la catedral de San Sebastián a las víctimas de la violencia de la extrema derecha, mientras en la plaza Nicolás se celebraron eventos con música, llamados a la paz y repiqueteo de campana.

En otros puntos de la ciudad se celebró una "vigilia contra la guerra y el fascismo", así como una marcha en recuerdo de las víctimas políticas regionales del nacionalsocialismo.

Además, niños en edad escolar recordaron a 240 víctimas de la violencia nazi depositando flores y leyendo su biografía.

La Sexta Milla de Magdeburgo estuvo acompañada de un amplio despliegue policial que costó unos tres millones de euros, con unos dos mil efectivos para evitar enfrentamientos entre grupos de extrema derecha e izquierda.

Por su parte, la extrema derecha convocó a seguidores de toda Alemania a la marcha "Iniciativa contra el Olvido" en conmemoración del bombardeo aliado que destruyó en 90 por ciento el centro histórico de Magdeburgo y que dejó más de dos mil muertos.

Además amenazó a través de la red social Facebook que respondería con violencia a las protestas en su contra.