Improcedente revertir reforma energética mediante consulta: académico

Jesús Valdés Díaz de Villegas, académico de la Universidad Iberoamericana, consideró que una consulta nacional sobre reforma energética en 2015 no podrá revertir los cambios constitucionales que se hicieron en esta materia.

"Desde el punto de vista constitucional es improcedentes un cambio a lo ya aprobado, aunque la consulta sí se puede hacer", señaló en entrevista l especialista de esta casa de estudios.

Ante las expectativas que tienen partidos de izquierda de "tirar" la reforma energética mediante un ejercicio ciudadano de ese tipo, insistió en que la consulta nacional sobre reforma energética se puede hacer pero sin efectos vinculatorios.

En ese sentido, consideró que el reiterado anuncio de la oposición de que se dará marcha atrás a los cambios constitucionales mediante este mecanismo tiene que ver con un interés político ideológico. "La reforma energética era necesaria", indicó.

Mencionó que en un libro del ex jefe de gobierno capitalino y ahora dirigente de Morena, Andrés Manuel López, "él habla de todas estas series de participación de capital privado, que verdaderamente son necesarias para impulsar lo que era la industria en México".

Ahora, añadió, se está usando un concepto en México de privatización, que carece de sustento y verdaderamente no procede".

Comentó que una vez que entren en funcionamiento las leyes secundarias en materia energética habrá un cambio que va a ser necesario para el país.

"Una vez que se hagan todas estas modificaciones, se conjugan todo tipo de intereses, que no se pueden cambiar como cambiar un pitcher en el juego de beisbol o cambiar a un jugador en un partido de futbol; es un problema mucho más complejo", enfatizó.

Dijo que los partidos de izquierda, hagan lo que hagan o digan lo que digan, "no hay marcha atrás a las reformas constitucionales en materia energética".

Díaz de Villegas opinó que una vez concluida esta etapa, los institutos políticos y organizaciones que se oponen a esa reforma promulgada por el Ejecutivo federal deberían concentrar sus baterías hacia los problemas de los derechos de los trabajadores en estos cambios que se van a producir con las reformas.