Próxima semana decisiva para el futuro del Canal de Panamá

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) advirtió hoy que la semana próxima será decisiva para determinar si un consorcio internacional rompe o continúa con el contrato para concluir la ampliación de la vía interoceánica.

"La próxima semana es definitiva; nosotros esperamos el lunes o martes tomar decisiones profundas pero va a depender de las decisiones del Grupo Unidos por el Canal (GUPC)", dijo el administrador de la ACP, Jorge Quijano.

Luego de reunirse con empresarios panameños, Quijano declaró que la entidad canalera se prepara para cualquier contingencia en caso de que se cumpla la amenaza del consorcio de suspender las obras a partir del 20 de enero.

El GUPC amenazó con paralizar la construcción del tercer juego de esclusas, el principal componente de la expansión, en caso de que la ACP desatienda sus reclamos de mil 600 millones de dólares por supuestos sobrecostos.

"Tenemos suficientes fondos para nosotros casi de inmediato retomar la obra, reiniciarla y en 15 días podríamos llegar al 30 por ciento y de ahí en adelante aumentar la producción", dijo Quijano al indicar que existe una fianza de cumplimiento de 600 millones de dólares.

Para las próximas horas se prevé que se realice una tercera reunión de acercamiento entre las partes en busca de una solución, aunque la ACP demanda que cualquier reclamo siga los mecanismos establecidos en el contrato de 2009 por tres mil 221 millones de dólares.

"Las propuestas están en la mesa, nuestros planes alternativos los estamos ejecutando en preparación a una posible eventualidad de parte de ellos", aseguró Quijano.

Para resolver la amenaza, la ACP propuso un adelanto en pago de 100 millones de dólares pero el GUPC demandó 500 millones de dólares e incluso una de las empresas -Impregilo- propuso que el canal les pague mil millones de dólares adicionales al contrato.

El GUPC está integrado por la española Sacyr Vallehermoso, Impregilo, la belga Jan De Nul y la panameña CUSA.

Ante la posibilidad de que fracasen las negociaciones, Quijano dijo que la ACP debe actuar inmediatamente para asegurarse que "la obra no tenga una suspensión excesiva; de darse tendría que ser una suspensión de unos 13 días", pero de ahí tendrían que reanudar la obra.

"Nuestro enfoque sería eficiencia, calidad y recortar tiempo para acabar la obra lo más pronto posible, lo vamos a hacer", planteó Quijano.

El GUPC atribuye los sobrecostos a fallas geológicas descubiertas luego de la licitación de 2009 y no reportadas por la ACP, lo cual derivó en una demora que ya lleva nueve meses.

La ampliación inició en 2007 con una inversión de cinco mil 250 millones de dólares para finalizar en octubre de 2014 y se estimaba, antes del conflicto, que finalizaría en junio de 2015, pero ahora se menciona incluso 2016.