Niños Triquis luz de esperanza para el basquetbol mexicano

Dentro del caos en que está inmerso el básquetbol, empiezan a surgir algunas luces de esperanza, de volver a relanzar la práctica del basquetbol en México, deporte golpeado y dividido en los últimos 15 años y unos de esos rayos en que se confía pueda darse el renacer del deporte ráfaga en México es el de los Niños Triquis de Oaxaca.

Este programa fue creado hace tres años por Sergio Ramírez Zúñiga, y en él hay niños y jóvenes que van desde los 4 hasta los 15 años de edad, quienes están estudiando y a los que se les exige tengan buenas notas académicas, 8.5 de promedio si es que desean seguir entrenando y jugando en el equipo de basquetbol.

Mencionó que si bien él es quien dirige este programa, "hay otros 25 jóvenes menores de 25 años de edad que colaboran con nosotros, a los que les damos becas para que terminen sus estudios, algunos de ellos no han terminado la secundaria o prepa y a los que también capacitamos como entrenadores".

En este momento el programa tiene bajo su supervisión a dos mil 500 niños y que estos son monitoreados por los maestros y entrenadores, quienes trabajan con los elementos que tienen a la mano, "pero trabajamos en la creación de un Fideicomiso que nos permita hacer que estos niños, quienes se encuentran en centro localizados en Oaxaca, Yucatán y Guerrero, sigan estudiando de ser posible hasta la universidad".

Ramírez Zúñiga mencionó que desafortunadamente en México no ha habido interés por replicar el programa que ha permitido a esta comunidad, bajar los índices de alcohol y de violencia que imperaban hasta hace tres años, "hemos recibido peticiones de países como Uruguay, Italia, Bolivia, Paraguay y algunas tribus africanas quienes desean saber cómo pueden implementar esta labor en sus comunidades".

Zúñiga planteó la necesidad de contar con un "Centro de Alto Rendimiento Indígena", en donde los niños indígenas de México puedan estudiar darles un seguimiento educativo y practicar deporte, pues está seguro que ésa es la manera de hacerles ver que hay un mundo fuera de las comunidades donde viven.

Para hacer realidad este anhelo, Zúñiga ya inició pláticas con Jesús Mena Campos, Director General de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y con Carlos Padilla Becerra, Presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM) quienes han mostrado interés en ayudar a este proyecto.

Lamentó que en México no haya un gran interés por replicar este programa o por tratar de ayudar a la conseguir los fondos monetarios necesarios para crear el Fideicomiso que pueda mantener en funcionamiento un Centro Indígena de Alto Rendimiento, "algo que organizaciones extranjeras han mostrado mayor interés por realizar".

La labor que ha efectuado en este trienio, ha empezado a dar sus frutos, han ido a competir a Estados Unidos donde lograron algunos triunfos y lograron su pináculo al ganar de manera invicta el Festival Internacional de Mini Basquetbol efectuado en Córdoba, Argentina y les trajo como premio el poder entrenar junto a los jugadores de los Spurs de San Antonio, cuando el equipo texano estuvo en la Ciudad de México.

Finalmente, hay que señalar que para entrenadores y jugadores de San Antonio, algunos de esos pequeños tienen gran habilidad para este deporte, pero para el director de este programa, Sergio Ramírez Zúñiga "lo primordial no es crear jugadores, posiblemente dos o tres de ellos puedan volverse profesionales tal vez logren llegar a la NBA, lo más importante es darles educación y que ayuden a su comunidad a salir de sus problemas"