Se preparan piratas y euroescépticos alemanes para elecciones de otoño

El Partido Pirata y el partido Alternativa para Alemania, los dos surgidos "en rebeldía" y enfrentamiento con la política tradicional establecida del país, clausuraron hoy congresos con sus programas electorales de cara a las elecciones de otoño.

Ante unos mil 200 del Partido Pirata congregados en Neumarkt, el presidente del grupo, Bernd Schlömer, realizó un ataque contra colectivos políticos establecidos. "Preparamos el fin de esta tendencia. ¡Piratas, el Bundestag!", gritó al clausurar el congreso.

Tras numerosos golpes anímicos en las encuestas, los sondeos parecen volver a sonreír al partido, un movimiento pro internet que defiende una democracia de bases y que en sus sólo siete años de vida ha sumado 32 mil miembros.

Las encuestas pronostican apoyos electorales del 4.0 por ciento para el Partido Pirata y del 2.0 por ciento fue Alternativa para Alemania.

Según "Bild am Sonntag", el partido podría hacerse con el 4.0 por ciento de los votos en las elecciones, la misma cifra que se espera alcance el partido liberal FDP, socio de la coalición de gobierno de la Unión Democristiana (CDU) de la canciller federal Ángela Merkel.

Sin embargo, supone un fuerte descalabro si se compara con el 13 por ciento de apoyo que les llegaron a atribuir los sondeos, aunque también había llegado a caer al 2.0 por ciento por momentos.

La nueva esperanza del partido es la nueva secretaria general, Katharina Nocun, una joven estudiante de 26 años de Baja Sajonia que pretende dar un nuevo y fresco perfil al partido.

En su propuesta electoral de cara a los comicios destaca un ingreso base para todos los ciudadanos, salarios mínimos, una mayor protección de datos y una mayor participación de los alemanes en la toma de decisiones políticas.

Precisamente la cuestión de aumentar la participación política por internet de los miembros del partido para la toma de decisiones fue una de las cuestiones fundamentales del congreso, que aplazaron en varias ocasiones sus debates sobre la pregunta de si las votaciones en la red de los miembros del partido deben ser vinculantes.

Schlömer reiteró que en el caso de llegar al Parlamento alemán, su partido votaría allí sin vinculación a ninguna fracción parlamentaria. "Los Piratas introducirán una nueva y distinta cultura democrática", señaló.

"El resto de partidos se han acomodado", dijo Schlömer en referencia también al de la canciller federal Merkel, al tiempo que lanzó una dura crítica a los liberales socios de la coalición de gobierno.

"Lo que en la niñez no se aprende, nunca lo aprenderá Philipp Rösler", dijo en referencia al líder del FDP, al que acusó de carecer de perfil propio.

En cuanto a la oposición socialdemócrata, el SPD, se ha convertido en un "conductor fantasma de la política de internet" en relación a su política sobre protección de datos.

El único partido al que Schlömer no mencionó fue Alternativa para Alemania (AfD), el otro instituto político que se ha levantado contra la política establecida del país europeo.

Sin embargo, en la declaración aprobada se reitera la "incompatibilidad" del partido Pirata con el eurocrítico AfD, al que las encuestas atribuyen el dos por ciento de los votos.

El partido euroescéptico y opuesto al euro también celebró su congreso este fin de semana en Ingolstadt, en el que decidió que no concurrirá a las elecciones regionales de Baviera el 15 de septiembre, alegando que un fracaso en las mismas sería un signo desalentador de cara a las generaciones de una semana después.

Además, el tema del partido, su lucha contra el euro, es un tema general y no regional, señaló.

El partido se encuentra inmerso en discusiones internas en torno a su cúpula regional en Bavaria, lo que obligó a interrumpir la celebración del congreso en la noche del sábado.

Otra cosa que quedó claro es que cuenta con duros enemigos: en la CDU crecen las voces para una exclusión y aislamiento del AfD.

Los jefes del partido regionales de Hessen, Sajonia y Turingia, Christean Wagner, Steffen Flath y Mike Mohring, de forma respectiva.

Exigieron a Merkel una posición más clara contra la agrupación euroescéptica al considerar que la fundación del partido es un reto para la CDU que debe ser tomado en serio, escribieron en un documento citado por el semanario "Spiegel".

Según consideran, el partido no sólo es un enemigo del rescate del euro y la eurozona, sino que aboga por un país incompatible con el curso de modernización por el que trabaja Merkel.