Dejó Eulalia Guzmán valioso legado cultural, social y político

Considerada un punto de referencia actual en el ámbito de la pedagogía, la arqueología y la historiografía nacionales, la profesora Eulalia Guzmán es recordada a 29 años de su muerte también por su trascendencia cultural, social y política.

Eulalia Guzmán Barrón nació el 12 de febrero de 1890 en el entonces poblado de San Pedro Piedra Gorda, actualmente Cuauhtémoc, en Zacatecas, una zona agrícola donde vivió sus primeros años.

De acuerdo con su biografía publicada del cuarto volumen de "Ciencia y tecnología en México en el siglo XXI. Biografías de personajes ilustres", a los 14 años decidió tomar el camino de la carrera magisterial, con lo que rechazó el destino de las mujeres en el hogar de esa época.

En 1898 sus padres decidieron trasladarse a la ciudad de México, como un impulso al desarrollo personal de sus hijos, aseguran sus biógrafos Mari Carmen Serra Puche y Manuel de la Torre Mendoza.

Hacia 1906 se integró a diversos grupos de carácter feminista, liberal y de participación política, como el de las "Admiradoras de Juárez", conformado por Hermila Galindo, Luz Vera y Laura N. Torres, quienes luchaban por la emancipación femenina.

Se tituló en 1910 en la Escuela Normal de Maestros, donde fue becada y prestó sus servicios como ayudante hasta 1914, de acuerdo al portal "biblioweb.tic.unam.mx".

En 1913 su participación activa la llevó a ser reconocida como parte del grupo de "Veteranos de la Revolución Mexicana", por apoyar la causa anti reeleccionista de Francisco I. Madero.

Hacia 1919 se convirtió en miembro dirigente y fundadora de la primera orden fraternal Rosacruz del país, llamado "Grupo Anáhuac de AMORC", constituido a partir de la Sociedad Filomática.

Su integración le permitió entrar en contacto con distintas personalidades, como el senador Jesús Silva Herzog y el pintor Diego Rivera.

De 1921 a 1922, se desempeñó como profesora de Historia Patria y Educación Cívica en la Escuela Nacional Preparatoria, y para 1924 dirigió una Campaña Contra el Analfabetismo, así como publicó su libro "La Escuela Nueva".

Hacia 1929 asistió a diversas conferencias y congresos para conocer nuevos métodos de enseñanza en Estados Unidos, Suiza y Alemania.

En 1930 Eulalia instituyó un grupo de mujeres universitarias en el seno de la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre ellas Rosario Castellanos y Amalia Castillo Ledón, con fines pacifistas ante la Primera Guerra Mundial.

Durante ese mismo periodo emprendió estudios de arqueología en la UNAM junto a Alfonso Caso, y tres años más tarde obtuvo el grado de maestra en Filosofía con la tesis "Caracteres esenciales del arte antiguo mexicano".

Quedó a cargo en 1933 de la expedición a la zona arqueológica de Monte Albán y de la Mixteca Alta, también de la mano de Alfonso Caso, y en los años siguientes obtuvo nuevas responsabilidades como subjefe de Enseñanza Primaria y Normal y directora del Departamento de Arqueología.

También se encargó del estudio de piezas arqueológicas e históricas nacionales en diversos museos y bibliotecas de Austria, Alemania, Dinamarca, Bélgica, Inglaterra, Italia y Estados Unidos.

Por 1939 representó al país en congresos de ciencias antropológicas y etnográficas en El Cairo, Copenhague y Berlín, así como en historia del arte en Londres.

Poco después emprendió exploraciones en la Zona Arqueológica de Izapa y algunas regiones de Comitán, Chiapas, además de su tierra natal, Zacatecas.

En 1949, sus conocimientos fueron puestos en duda debido a que ese año aseguró haber descubierto, en la región guerrerense de Ichcateopan, los huesos de Cuauhtémoc, último líder azteca que combatió contra los conquistadores españoles.

Esta mala práctica científica la llevó a perder su credibilidad a pesar de su valiosa trayectoria, asevera el documento "Feminismos en la antropología: Nuevas propuestas críticas".

Vale la pena mencionar sus obras "La escuela nueva o de la acción", de 1933; "Los relieves de las rocas del cerro de La Cantera, Jonacatepec, Morelos", y "Caracteres fundamentales del arte prehispánico de México", de 1934.

También "The art of map making among the ancient mexicans", de 1939; "Lo que vio y oí", de 1941; "Genealogía y biografía de Cuauhtémoc. Refutación a la Gran Comisión", de 1954; y "Manuscritos sobre México en archivos de Italia", de 1964.

Hasta 1970 estuvo encargada de los archivos históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), fecha en que se jubiló.

Eulalia Guzmán, fue una mujer involucrada en múltiples espacios culturales, científicos y políticos del país a través de sus diferentes profesiones.

Durante la década de los años 70 del siglo XX, Guzmán continuó realizando diversos viajes, entre ellos al continente asiático, a Oriente Medio y a Europa, sin embargo, su salud decayó por al padecimiento de esclerosis cerebral.

Sufrió también de problemas pulmonares y cardiacos, lo que la llevó a la muerte el 1 de enero de 1985.