Marcan aniversario del golpe y triunfo de Bachelet el 2013 en Chile

El 40 aniversario del golpe de Estado, que provocó una "catarsis colectiva", y el triunfo en segunda vuelta de la mandataria electa Michelle Bachelet marcaron este año el escenario político en Chile, afirmó el analista Bernardo Navarrete.

En diálogo con Notimex, el politólogo dijo que la amplia cobertura mediática a la conmemoración de la asonada golpista de 1973 y la reflexión social y de partidos oficialistas y opositores en torno a la fecha fue uno de los sucesos destacados del año que termina.

"La denuncia, condena y enjuiciamiento político social e histórico del golpe de Estado y los crímenes de la dictadura impactó en la vida política, social y cultural del país, que vivió en 2013 una verdadera catarsis colectiva", aseveró Navarrete.

Recordó que incluso el saliente mandatario Sebastián Piñera se vio forzado a hablar de los "cómplice pasivos" de la dictadura militar (1973-1990), lo que puso en evidencia las diferencias y enconos al interior de la gobernante Alianza por Chile.

Sostuvo, además, que la conmemoración del golpe del 11 de septiembre de 1973 "fue detonante de otra serie de acontecimientos de un impacto crucial y trascendencia política, en primer lugar de la elección presidencial del presente año".

"La sociedad chilena volvió a elegir presidenta a la doctora Michelle Bachelet, víctima de la represión dictatorial, y le dio el 62 por ciento (de los votos)" en la segunda vuelta del pasado 15 de diciembre, recordó.

Por su parte, el gobierno de Piñera y su coalición política, integrada por los partidos Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), sufrieron una contundente derrota tanto en los comicios legislativos como en la contienda presidencial.

En efecto, la candidata presidencial oficialista Evelyn Matthei alcanzó un 37.7 por ciento de los sufragios, perdiendo además un millón y medio de votos en relación a los conseguidos por Piñera en los comicios de enero del 2010.

El triunfo de la ex mandataria socialista (2006-2010) en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales se instaló de esta forma en los balances de fin de año como el acontecimiento crucial del 2013.

Navarrete advirtió, sin embargo, que el proceso electoral puso de relieve un fenómeno político inquietante, el de la abstención.

Del padrón total del país, de 13.5 millones de electores, el 15 de diciembre sólo concurrieron a votar 5.6 millones de ciudadanos, un 42 por ciento del potencial total, con lo que la abstención se ubicó en 58 por ciento (7.8 millones de personas).

Sobre la base de estas cifras, subrayó Navarrete, el gobierno de Bachelet, así como la elite política en general, aparecen con un "déficit de legitimidad democrática".

Sostuvo, por ello, que la situación presenta a los futuros gobiernos una tarea insoslayable: aumentar la formación ciudadana para incrementar la participación en los comicios, así como una "mayor inclusión".