La "trituradora" alemana suma tres títulos del mundo

Indiscutible potencia mundial, la selección de Alemania es un equipo que siempre pelea por lo más alto, muestra de ello son las 17 participaciones que tiene en Copas del Mundo, con tres títulos y siete finales disputadas.

Conocida como "La Mannschaft", comenzó sus participaciones mundialistas en Italia 1934, luego de desairar la de Uruguay 1930, y en esa participación dejaron en claro que con el paso del tiempo se convertirían en un equipo de respeto al llegar hasta semifinales.

En la antesala de la final no pudieron con el representativo de Checoslovaquia y se tuvieron que conformar con el tercer sitio tras vencer 3-2 a Austria.

Cuatro años después, en Francia 1938 y con el repudio del pueblo galo hacia el país germano, que en cuestiones demográficas ya había anexado a Austria a su territorio, se quedó en cuartos de final.

Tras la Segunda Guerra Mundial y con un país dividido en República Federal de Alemania y República Democrática de Alemania, siendo la primera la que se convirtió en una verdadera potencia, no disputaron la Copa del Mundo Brasil 1950 como castigo por la FIFA debido a lo ocurrido en el conflicto bélico.

La Alemania Federal retornó para Suiza 1954 y lo hizo de gran forma, con un equipo fuerte que generó dudas en la primera fase al ser goleado 8-3 por Hungría, pero que se recuperó y tomó venganza en la final, en el bautizado como "El Milagro de Berna", pues los húngaros eran amplios favoritos y fueron superados 3-2.

Tras conseguir su primer título mundial, los europeos llegaban con grandes expectativas a Suecia 1958, y aunque sufrieron en la ronda inicial alcanzaron semifinales, donde fueron superados por los anfitriones para jugar por el tercer sitio, aunque Francia los derrotó.

Para Chile 1962 su rendimiento vino a menos y se debieron conformar con los cuartos de final, pero cuatro años después, en Inglaterra, volvieron a los primeros planos al llegar hasta el partido definitivo, en el cual cayeron ante los anfitriones por aquel famoso "gol fantasma" de Geoff Hurst.

Con Gerd Muller como su gran figura llegaron a México 1970 y fueron protagonistas del certamen, en el cual quedaron marginados en semifinales frente a Italia en el llamado "Partido del siglo"; jugaron por el tercer puesto y se lo ganaron a Uruguay.

Su segundo título llegaría en casa, en 1974, donde pusieron de manifiesto su dominio europeo y mundial tras imponerse en el choque definitivo al equipo que quizá mejor futbol practicaba en ese momento, el de Holanda.

El mayor fracaso de este equipo sin duda sucedió en Argentina 1978, pues como campeón defensor quedó fuera en la segunda ronda de grupos; sin embargo, en España 1982, tras una sorpresiva derrota inicial ante Argelia, retomaría su nivel y ya con un joven llamado Lothar Matthaeus entre sus filas, logró llegar a una nueva final.

Italia, no obstante, les impidió tocar una vez más la gloria al imponerse en una gran tarde de Paolo Rossi, Marco Tardelli y Alessandro Altobelli, historia que se repitió en México 1986, otro capítulo para olvidar al sufrir su segunda derrota consecutiva en estas instancias, ahora ante Argentina.

Cuando parecía que el equipo sería capaz de darle la vuelta a un 0-2, pues habían logrado empatar, una genialidad de Diego Armando Maradona le permitió a Jorge Burruchaga marcar el tanto de la diferencia, a seis minutos del final, y lograr el título.

La venganza llegó cuatro años después con figuras como Andreas Brehme, Thomas Haessler, Rudi Voeller, Matthaeus y Juergen Klinsmann, quienes le dieron a su país su tercer título al vencer en la final a Argentina con ese penal tan discutido que señaló el silbante mexicano Edgardo Codesal y que concretó Brehme.

Este fue el último gran logro del cuadro teutón, que en Estados Unidos 1994 y Francia 1998 se quedó en cuartos de final al ser eliminado por Bulgaria y Croacia, de manera respectiva.

En Corea-Japón 2002 llegaron de la mano del técnico Rudi Voeller a una nueva final, donde enfrentaron por primera vez en partido de Copa del Mundo a Brasil, que los superó 2-0 con goles de Ronaldo.

Para 2006 volvieron a albergar un mundial y sus esperanzas eran muchas, sin embargo, en "semis" se encontraron con su verdugo histórico, Italia, que en un emocionante partido celebrado en Dortmund los superó en tiempo extra con goles de Fabio Grosso y Alessandro del Piero; fueron terceros tras derrotar 3-1 a Portugal.

En Sudáfrica 2010 otra vez fueron protagonistas, sin embargo, España los dejó en semifinales para encaminarse al título, mientras los germanos se ubicaron otra vez como terceros; ahora, con la misma base, se perfilan nuevamente como candidatos al título en Brasil.