Controla Ejército congoleño situación tras ataques en Kinshasa

El Ejército de la República Democrática del Congo (RDC) repelió hoy ataques de hombres armados contra la sede de la televisión estatal, el aeropuerto internacional de Kinshasa y una base que alberga la sede del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.

El gobierno de la RDC (exZaire) aseguró que tiene bajo control la situación y que al menos 40 atacantes perdieron la vida durante el asalto a esas instalaciones, informó el ministro de Información de ese país africano, Lambert Mende.

Precisó que 16 murieron en el Aeropuerto de N'djili de Kinshasa, ocho en la Radio Televisión Nacional Congoleña y 16 en el cuartel que alberga la sede del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.

"El gobierno llama a la población de Kinshasa a volver a sus ocupaciones normales y a seguir preparando las fiestas de fin de año", indicó Mende en un discurso televisado.

Señaló que las medidas de seguridad se reforzarán tras el ataque e insistió en que "el atentado no ha tenido otro objetivo que sembrar el pánico ante la celebración de la llegada de un nuevo año, que tanta importancia tiene en nuestra cultura".

En un primer momento, decenas de individuos armados identificados como seguidores del culto de Mukungubila lograron hacerse del control de la sede de la televisión pública, el aeropuerto de Kinshasa y la sede del Estado Mayor, además de atrincherarse con varios rehenes.

La agresión fue repelida, pero antes dos de los asaltantes lograron difundir un mensaje político contra el presidente Joseph Kabila antes de que se cortaran las emisiones en el que se presentaron como seguidores de Paul Joseph Mukungubila, autodenominado "Profeta de la Eternidad".

Los individuos que aparecieron ante las cámaras con ropas civiles anunciaron que Mukungubila ha llegado para liberarlos de la esclavitud de los ruandeses.

Mukungubila, candidato presidencial marginal en las elecciones de 2006, ha criticado en las últimas semanas el acuerdo de paz suscrito con el Movimiento 23 de Marzo (M-23), formado por militares tutsis sublevados.

Asimismo, ha acusado al presidente de la RDC, Joseph Kabila, de sucumbir a las presiones de los tutsis de la vecina Ruanda.