La diputada Beatriz Vélez Núñez urgió a planear estrategias que brinden servicios específicos a las personas de la tercera edad, como la adaptación de edificios y medios de transporte, garantizar la seguridad social, movilidad y que cuenten con buenas condiciones de salud.

La secretaria de la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados advirtió que el sistema de salud no está preparado para hacer frente al cambio demográfico, ni para sostener una atención médica de varias enfermedades crónicas y síndromes geriátricos.

En cuanto al envejecimiento, alertó que se está dando una aceleración de 2010 a la fecha, porque mientras en ese año las personas de 65 años o más representaban seis por ciento de la población total, para 2016 significará 15 por ciento, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La legisladora del Partido Revolucionario Institucional explicó que esa situación no es exclusiva de México, ya que para 2050 la proporción de la población mundial con más de 60 años de edad alcanzará los dos mil millones, lo que representa un aumento de 12 a 22 por ciento.

Explicó que ante ese panorama presentó una iniciativa que reforma la Fracción III del Artículo 18 de la Ley de las Personas Mayores, pues esta situación representa nuevos retos para la administración que lleva a cabo el Estado.

Al presentarse una mayor población adulta también se registran mayores volúmenes de complicaciones que surgen tanto de manera natural por la edad, como por los riesgos de salud pública que enfrenta y enfrentará el país, como lo son las enfermedades cardiovasculares, renales o el cáncer de mama, entre otras.

La salud mental, así como el bienestar físico y emocional de estas personas, dijo, tienen la misma importancia que las de cualquier otra edad y como podemos observar con respecto al número de distintos problemas de salud que puede acarrear, la peor medida con respecto a una política pública saludable es omitir este asunto.

Cabe mencionar que la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores prevé clínicas geriátricas, pero no la atención integral que es fundamental para proteger de manera correcta su salud, acotó.

Por ello urgió a revertir esta situación que no sólo genera discriminación, sino que representa un problema de salud pública y violación a sus derechos.

La reforma que propone incluir la atención médica integral para los adultos mayores dentro de las clínicas geriátricas con equidad y justicia, planteó.

“Hablo de implementar un modelo de atención de adultos mayores, con un bordaje de enfoque holístico y multidisciplinario para detección oportuna, prevención y control de las patologías propias de este grupo de edad, con personal capacitado”.

Ello, detalló, permitirá diagnosticar de manera precoz alteraciones que puedan adoptar complicaciones severas en tiempos futuros.

Finalizó que este tipo de atención de calidad a los adultos mayores tiene un carácter preventivo, acciones curativas, paliativas y de rehabilitación, así como psicología, nutrición, con especialistas en medicina geriátrica.