Tribunal brasileño confirma suspensión de presidente de Cámara Baja

El plenario del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil aprobó hoy por unanimidad la suspensión del mandato del presidente de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, así como de sus funciones de diputado...

El plenario del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil aprobó hoy por unanimidad la suspensión del mandato del presidente de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, así como de sus funciones de diputado, una decisión que apelará.

La suspensión fue ordenada de forma cautelar durante la madrugada por uno de los magistrados, Teori Zavascki, que atendió un pedido de la fiscalía general presentado en diciembre para suspender a Cunha del cargo por sus maniobras para boicotear investigaciones contra él.

La tarde de este jueves fue refrendada por los 11 jueces del Supremo, en un gesto de la máxima instancia judicial del país contra uno de los políticos más controversiales y poderosos de Brasil.

La pérdida del mandato de Cunha –un polémico y hábil político conservador imputado por corrupción en el Supremo- tiene una gran repercusión, porque él fue el gran promotor del proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff.

El entorno de la presidenta Rousseff señaló que podría pedir al Supremo que anule el proceso de “impeachment” (juicio político) en curso, al entender que éste podría estar “viciado” por haber sido admitido a trámite por Cunha.

No obstante, los pronunciamientos de los jueces del Supremo indican que esa estrategia tiene pocas posibilidades de prosperar.

Cunha figuró como número dos en la línea de sucesión en Brasil si Rousseff era apartada del cargo de presidenta en el marco del juicio político.

El punto creaba una situación constitucionalmente inviable, pues Cunha debería haber asumido de forma interina si el actual vicepresidente, Michel Temer, salía del país, pero la Carta Magna impide a imputados asumir la jefatura del Estado.

Cunha, cuya vida fastuosa y la de su esposa provocaron un escándalo en Brasil, está siendo investigado en el Supremo por recibir millonarias propinas de empresas a cambio de facilitar negocios de ésta con Petrobras.

Además, se le considera sospechoso de mantener cuentas ilícitas en Suiza y Panamá, algo que él niega.

Una comisión parlamentaria lleva meses investigando si debe ser depuesto de sus funciones por mentir a la Cámara cuando dijo no tener cuentas bancarias en Suiza, algo que quedó demostrado por documentos posteriormente.

De igual forma, el político maniobró hábilmente para demorar el proceso y en las últimas semanas se rumoraba que saldría indemne.

Pese a la decisión del Supremo, Cunha mantiene el fuero privilegiado, pues no fue depuesto del cargo, sino apenas suspendido, y esta noche rechazó que vaya a dimitir.

“No hay ninguna posibilidad. No voy a renunciar”, señaló ante la prensa, convocada a las puertas de su residencia en Brasilia.

“Respetamos la Suprema Corte del país, pero no puedo dejar de contestar y extrañar la decisión”, advirtió Cunha, quien se dijo víctima de una “represalia política por el impeachment” aceptado a trámite por él contra Rousseff.

Aseguró que recurrirá la decisión del Supremo y atacó al Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y Luiz Inácio da Silva, a pesar de que su formación, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), formó parte de la coalición gubernamental hasta hace semanas.

“Que Brasil pueda librarse de la era del PT que tanto daño hizo al país”, señaló Cunha, que deseó que el próximo miércoles Rousseff sea apartada del cargo por el plenario del Senado.

En curso en el Senado, el proceso de juicio político contra Rousseff debe llegar el próximo miércoles día 11 al plenario de la Cámara Alta, que si vota por mayoría simple a favor del inicio del “impeachment” apartará a la mandataria del poder por 180 días.

El vicepresidente de la Cámara Baja, Waldir Maranhao, asumirá la presidencia, pero su calidad de investigado en el Supremo por estar también supuestamente implicado en la Operación Lava Jato, provocan dudas acerca de si se realizará otra votación para elegir a un nuevo líder.