Cuentas claras y el chocolate espeso, por favor

Por Fernando de Ita

Por Fernando de Ita

[Parece que las cuentas de los gastos públicos culturales en Hidalgo por fin se ventilan, aunque en lento goteo... dinero aparentemente no dirigido a los creadores culturales ni artistas, como debiera ser…]

Hidalgo, 4 de junio (Notimex).? Sin mencionar el artículo que Víctor Roura y el de la voz publicamos ayer en la sección cultural de Notimex, la Secretaría de Cultura de Hidalgo ha divulgado —en su página de Facebook y en algunos diarios de Pachuca— un informe sobre las actividades que ha realizado dicha dependencia durante estos meses de pandemia.       En el escrito ya mencionado y publicado en esta sección cultural, le reprochaba al secretario de Cultura, Olaf Hernández, la falta de apoyo a la comunidad artística que desde el mes de marzo solicitó su intervención para trazar un plan emergente, ello con la intención de enfrentar los estragos causados por la contigencia sanitaria, misma que tiene a los profesionales de las artes escénicas del estado al borde de la catástrofe económica.      Mencionaba en mi artículo que, a dos meses de haber sido lanzado el programa federal Quédate en Casa, no se sabía cómo se había aplicado el millón de pesos que la Federación le dio a los estados para dicha actividad. Exponía la secrecía, el favoritismo y la discrecionalidad con la que el secretario ejerce su función y le reprochaba al gobernador, Omar Fayad, la sobreprotección a un funcionario que los artistas radicados en el estado —y con trayectoria— consideramos como el peor burócrata que ha tenido la entidad en el campo de la cultura.       El boletín del secretario, por el contrario, habla de una actividad frenética en las plataformas virtuales que han hecho de la cultura la Arcadia, el Paraíso de la lectura, los cuentacuentos, los talleres, los conciertos, las exposiciones y la divulgación del patrimonio cultural: 594 acciones suman los redactores del comunicado como fruto del desvelo del secretario por el bienestar artístico de los hidalguenses.      Pura paja, ningún documento que respalden los datos, invención virtual y apropiación de los programas culturales que los maestros del estado han hecho en vivo y siguen haciendo mediante la Internet. Sólo un dato me interesa resaltar: los 3,289,000 pesos que la Secretaría dice haberle “pagado directamente como honorarios y servicios profesionales y/o contrataciones de músicos, cantantes, creadores, promotores y gestores del sector cultural…”      Si es verdad, que publique el nombre y la actividad de los beneficiados, como es su obligación. Y sin tan claras son sus cuentas, ¿por qué no las había difundido, sobre todo el desglose de cómo se gastó el millón de pesos de la Federación?      Y, aprovechando el viaje, que dé un informe detallado de la aplicación de los 5 millones de pesos que la Secretaría de Cultura federal les dio el año pasado, a cada uno de los estados, con el programa Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC), que es de donde saldrán los 320 millones de pesos ?10 millones para cada entidad?, mismos que la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto, anunció ayer como si se tratara de un estímulo especial por el Covid-19, cuando en realidad ya estaba contemplado en el presupuesto de éste año.       ¿Será que los burócratas de la cultura nos consideran a todos los mexicanos, excepto a ellos mismos, un montón de incautos?