Repensar la civilización, Jean-Luc Nancy

*El filósofo francés reflexionó sobre la necesidad de evaluar y crear desde la actual situación en el mundo

*El filósofo francés reflexionó sobre la necesidad de evaluar y crear desde la actual situación en el mundo

Por Víctor Jesús González

México, 31 de mayo (Notimex).— En el marco del cierre de actividades del Festival de Ciencia y Arte El Aleph se llevó a cabo la conferencia virtual “La fin du mauvais infini” (Final del mal infinito), que impartió el filósofo francés Jean-Luc Nancy mediante la redes sociales de la máxima casa de estudios del país.      “Hay una idea interesante para los filósofos en este periodo de emergencia sanitaria. Me han preguntado varias veces que si la filosofía está bloqueada por el virus; comprendo lo que plantea esa pregunta, es porque esperamos una salida a la crisis”, puntualizó el también profesor emérito de la Universidad Marc Bloch de Estrasburgo.      “No es algo nuevo, siempre se espera que la filosofía permita resolver los problemas"; sin embargo, esta disciplina "es, ante todo, el reconocimiento que la realidad escapa a todo pensamiento, a toda comprensión", o, con mayor precisión, "el reconocimiento de que no existe escape de la realidad”.      De esta manera, en el contexto actual de la pandemia, Nancy, quien además es colaborador de la universidades de Berkeley y Berlín, señaló que esta situación pone en duda la confianza y, en cierta medida, la capacidad de creer que los humanos pueden controlar el curso de los acontecimientos.      “Incluso, otros fenómenos naturales, sociales o culturales nos han hecho la misma advertencia. Sin dudarlo, debemos poner fin a la confianza ciega en un progreso ilimitado. El ´mal infinito´ –como lo denomina Hegel– es la búsqueda interminable de un futuro. El ´buen infinito´ es una dimensión del presente. Esto debe aplicarse a todos los aspectos de una civilización”.      Para concluir su participación, destacó que este periodo de crisis por la pandemia, con todas las medidas que la rodean, las discusiones, las contradicciones y la incertidumbre, “está creando un especie de espejo, que debe servir para percatarnos qué de nuestra sociedades es una fortaleza, qué es una debilidad y desde ahí repensar la civilización que queremos”.