Los principales retos de una editorial independiente

*Guillermo Quijas, Diego Rabasa y Gabriela Jáuregui dialogaron sobre las posibilidades que ofrecen las editoriales independientes

*Guillermo Quijas, Diego Rabasa y Gabriela Jáuregui dialogaron sobre las posibilidades que ofrecen las editoriales independientes

Por Cristóbal Torres

México, 29 de mayo (Notimex).— Lo más complicado de tener una editorial independiente es que sus libros se vendan y se lean, consideró Guillermo Quijas. No logró recordar la razón específica por las que decidió iniciar las actividades de Almadía, pero dijo que una de sus motivaciones fue seguir la tradición de su abuelo, quien también publicó libros.       Aseguró que la ayuda recibida hasta ahora los compromete a seguir publicando títulos a toda costa y refirió que el principal motor para fundar una editorial es el gusto por compartir lecturas. “Eso fue lo que pensamos desde el inicio, pero ahora el compromiso es doble; es un ejercicio de construir relaciones con los autores”.       Diego Rabasa comparó el oficio editorial independiente mexicano con el mercado de España, donde varios editores deciden iniciar sus proyectos después de laborar varios años en la industria. Opinó que ni él ni sus colegas contaban con esa vocación de editor. “Se presentó a partir de un punto medio entre vocación, malestar y también inconsciencia”.       Explicó que cualquier proyecto editorial nace de la inconsciencia porque implica ir en contra de la norma; es hasta que halla sustancia, coherencia y pasión cuando el proyecto crea una nueva trayectoria y genera sus propias vías de navegación.       Quijas resaltó el papel de los libros en la reconstrucción del tejido social; mencionó que las actividades lúdicas son las que hacen humano a todas las personas y los libros juegan un papel fundamental en ese aspecto. Aunque la contingencia exige tener prioridades, aseguró que no se puede perder de vista la literatura.       Finalmente la escritora Gabriela Jáuregui señaló la responsabilidad de los lectores de acompañar a las editoriales independientes, porque ahí se encuentran historias que no se podrían contar en ninguna otra casa editorial. Consideró que existe un ecosistema donde la desaparición de un sello afecta a todos los demás.