Denuncia Amnistía Internacional sufrimiento de niñas y niños nigerianos

Amnistía Internacional (AI) publicó hoy un informe en el que señala las detenciones y torturas ilegales y generalizadas que el grupo yihadista Boko Haram realiza contra niños y niñas.

Amnistía Internacional (AI) publicó hoy un informe en el que señala las detenciones y torturas ilegales y generalizadas que el grupo yihadista Boko Haram realiza contra niños y niñas.

El informe explica que, además, las detenciones y las torturas ilegales realizadas por el ejército nacional también han aumentado de manera exponencial en Borno, una de las principales zonas de control de Boko Haram.

"La última década de enconado conflicto entre el ejército de Nigeria y Boko Haram ha supuesto un ataque contra la infancia en sí misma en el noreste del país. Las autoridades nigerianas corren el riesgo de crear una generación perdida a menos que aborden urgentemente la forma en que la guerra ha afectado y traumatizado a miles de niños y niñas", declaró Joanne Mariner, directora de Respuesta a las Crisis de AI.

De acuerdo con el organismo, en ambos bandos se han detectado abusos contra la infancia. Boko Haram ha atacado reiteradamente escuelas para secuestrar a una gran cantidad de niños y niñas. Ellos son utilizados como combatientes y ellas como "esposas".

En el lado contrario, el ejército ha promovido detenciones ilegales en masa, en condiciones inhumanas, junto con torturas y el abuso sexual a mano de reclusos adultos.

"Entre noviembre de 2019 y abril de 2020, Amnistía Internacional entrevistó a más de 230 personas afectadas por el conflicto, 119 de las cuales fueron víctimas, durante su infancia, de graves delitos perpetrados por Boko Haram, por el ejército nigeriano o por ambos. Entre las personas entrevistadas había 48 niños y niñas que habían permanecido recluidos bajos custodia militar durante meses o años y 22 personas adultas que habían sido recluidas con menores", señala el informe.

En muchas ocasiones, los niños y las niñas, luego de sufrir vejaciones, abusos sexuales, castigos físicos y tortura a manos del grupo de Boko Haram, logran escapar y luego son sometidos a los mismos tratos pero, esta vez, a manos del Ejército, que los suele acusar de estar afiliados al grupo yihadista.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó a Amnistía Internacional que, desde 2015, había verificado la puesta en libertad de dos mil 879 menores, pero es probablemente una cifra muy inferior a la real, pues la ONU afirmó que no tiene acceso a los centros de detención militar, por lo que no puede verificar los datos.

Además, en muchos de los casos, los niños permanecen recluidos durante meses o años sin ser acusados formalmente y, por lo tanto, sin ser sentenciados por ningún crimen.

De acuerdo con Amnistía Internacional, es urgente que el Ejército libere a todos los niños y niñas detenidos para iniciar con un proceso que apunte al resarcimiento de los daños de toda la generación que se ha visto afectada por el conflicto.