Cuestionan a Johnson y asistente por sugerir que COVID afectó su vista

La declaración de Dominic Cummings, asistente del primer ministro de Reino Unido, de que el COVID-19 pudo haber afectado su vista, a la cual se unió el mismo Boris Johnson, ha provocado que la opin...

La declaración de Dominic Cummings, asistente del primer ministro de Reino Unido, de que el COVID-19 pudo haber afectado su vista, a la cual se unió el mismo Boris Johnson, ha provocado que la opinión pública cuestione hoy su veracidad.

La víspera, Cummings hizo frente a las duras críticas que recibió por realizar un viaje de 400 kilómetros, lo cual violó las órdenes de su comunidad para contener la propagación del coronavirus.

Además de defender que el viaje fue realizado para proteger a su hijo del COVID-19 y dejarlo en casa de sus padres, Cummings expresó que realizó otro viaje de 96 kilómetros para verificar que podía conducir de regreso a la capital tras contraer el COVID-19, pues su esposa se preocupó por su vista.

“Mi esposa estaba muy preocupada, particularmente porque mi vista parecía haber sido afectada por la enfermedad. No quería arriesgarse a conducir casi 300 millas (480 kilómetros) con nuestro hijo, dado lo enfermo que había estado”, declaró Cummings.

Acto seguido, el primer ministro respaldó a su asistente, diciendo que por primera vez en años está utilizando anteojos después de haber sido hospitalizado por infectarse de COVID-19.

“Pienso en los posibles efectos de esta cosa (el COVID-19) […] Creo que es muy plausible que la vista pueda ser un problema asociado con el coronavirus”, dijo Johnson en conferencia de prensa desde Downing Street.

Este martes, los medios británicos se dieron a la tarea de verificar si es posible que el coronavirus afecte la vista. De acuerdo con la investigación de The Telegraph, la pérdida de vista no ha sido probada y las molestias oculares relacionadas con el coronavirus tienen baja incidencia.

La mala visión no es reconocida oficialmente por el Servicio Nacional de Salud (NHS) de Reino Unido, ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS). No obstante, ha habido personas en el mundo que han contraído COVID-19 y reportado molestias en los ojos.

De acuerdo con la Academia Estadounidense de Oftalmología, los informes anecdóticos sugieren que existe un vínculo entre el coronavirus y la conjuntivitis.

Sin embargo, se trata de casos raros, pues solo 1.3 de los pacientes experimentan molestia ocular. La baja incidencia también fue respaldada por el New England Journal of Medicine.

En un comunicado, el Real Colegio de Oftalmólogos de Reino Unido dijo este martes que la institución no puede informar sobre la asociación de la discapacidad visual con el coronavirus, pues no existe aún evidencia conclusiva.