Senadora pide cambiar política en sistema eléctrico, afecta Agenda 2030

La senadora Nancy de la Sierra Arámburo llamó a la Secretaría de Energía a modificar el Acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema El...

La senadora Nancy de la Sierra Arámburo llamó a la Secretaría de Energía a modificar el Acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, por considerar que restricciones a plantas de energía no contribuyen al cumplimiento de la Agenda 2030.

A través de un Punto de Acuerdo de urgente resolución que someterá a consideración del Pleno de la Comisión Permanente, la legisladora del Partido del Trabajo (PT) aborda dos aspectos.

Uno es la modificación del Acuerdo, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 15 de mayo de 2020, para precisar en qué condiciones y procesos se reintegrará a las plantas generadoras de energía eléctrica renovable al Sistema Eléctrico Nacional.

Otro pide que se establezcan las medidas de mitigación durante y posterior a la pandemia provocada por el SARS-CoV-2, a efecto de garantizar la buena calidad del aire y equiparar o reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) por la salida de las plantas de generación de energía eléctrica renovable del Sistema Eléctrico Nacional.

De la Sierra Arámburo, también presidenta de la Comisión Especial para el Seguimiento de la Agenda 2030, presentará el exhorto al considerar que el acuerdo se contrapone al Objetivo de Desarrollo Sostenible Siete de dicha agenda, en torno a la generación y consumo de energía asequible y no contaminante.

"En sus metas, el Objetivo de Desarrollo Sostenible número Siete señala que al 2030 se debe garantizar el acceso universal a los servicios energéticos asequibles, fiables y modernos; aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas y duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética", subrayó.

En 2015, durante la Conferencia de Partes edición XXI (COP 21), México firmó el Acuerdo de París que tiene como objetivo principal "descarbonizar las economías", siendo el onceavo país emisor de GEI a nivel mundial, con el 20 por ciento del total de emisiones.

La contribución establecida se fijó en la reducción del 22 ciento las emisiones de GEI y en 51 por ciento con respecto a las proyecciones hacia el año 2030.

Ante ello, reconoció la legisladora, "el Acuerdo no hace a la energía asequible, considerando que encarece a la industria eléctrica y tampoco promueve la energía no contaminante, al privilegiar la producción del combustóleo".

Asimismo, las nuevas disposiciones mencionadas contravienen el ODS 12, que busca la producción y consumo responsables, especialmente en la meta 12.2 que plantea lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales para 2030.