Presidente iraní pronunciará discurso en apertura de nuevo Parlamento

El presidente iraní, Hasán Rouhaní, pronunciará este miércoles un discurso en la apertura del nuevo Parlamento (Majlis en farsi), electo en febrero pasado y que quedó conformado por una mayoría...

El presidente iraní, Hasán Rouhaní, pronunciará este miércoles un discurso en la apertura del nuevo Parlamento (Majlis en farsi), electo en febrero pasado y que quedó conformado por una mayoría de bloques conservadores.

Así lo reveló el vocero de la junta directiva del Majlis, Asadollah Abbasi, quien también adelantó que los nuevos legisladores no visitarán el mausoleo de imán Ruhollah Jomeini, tradición que mantenían los integrantes tras la ceremonia de apertura pero suspendida para evitar un brote de COVID-19.

Hay 290 escaños en el Parlamento iraní. Los legisladores son elegidos por un período de cuatro años, sin limitación para que los parlamentarios titulares o antiguos vuelvan a postularse. Al menos 220 del total, son opuestos a la corriente reformista liderada por el presidente Rohaní.

En la historia iraní, el ‘Majlis’ ha estado conformado por mayorías principalista o reformista, en un país donde llegan a contarse alrededor de 250 partidos y grupos políticos. Los principalistas, o conservadores, se conforman por grupos que motivaron la Revolución Islámica de 1979 y consideran importante oponerse a lo que llaman “prepotencia occidental”.

En contraste, los reformistas se ven como representantes de la clase media y manejan un discurso moderado con respecto a la política exterior del país, por lo que creen en la economía del mercado. Hasta febrero, era la primera fuerza.

La víspera, Rohaní expresó desde su cuenta de Twitter su intención de generar una estrecha cooperación entre la duodécima administración y el undécimo Parlamento durante el año restante de su gobierno, que finalizará su segunda gestión el siguiente año desde que tomó el cargo en 2013.

El parlamento iraní tiene poderes legislativos y de control. Aunque no formula leyes propias, cuenta con la posibilidad de sancionar y contener algunas acciones del Ejecutivo. Además, es considerado foro de debate en que se discute la geoestrategia iraní.

Rohaní tendrá el reto de impulsar sus reformas sobre liberalización a marchas forzadas y modificación de leyes restrictivas en el país sobre la inversión extranjera directa, pues el bloque conservador no se fía de ella por razones de seguridad y estabilidad interna.

Durante la jornada electoral, la participación fue del 42.57 por ciento y acudieron a las urnas 24 millones 512 mil 404 personas, de los 58 millones de iraníes que estaban inscritos. La participación nunca había sido tan baja según datos del Ministerio del Interior iraní.