Confinamientos: Gabriela Ortiz, disfrutar de la cotidianidad

[A petición de la reportera Ángela Anzo, la compositora nos habló de sus días en confinamiento. Aunque su trabajo la obliga a estar durante muchas horas en su estudio, esta es una situación extra...

[A petición de la reportera Ángela Anzo, la compositora nos habló de sus días en confinamiento. Aunque su trabajo la obliga a estar durante muchas horas en su estudio, esta es una situación extraordinaria que también ha modificado su rutina, algo que intenta superar pues sabe que las situaciones difíciles pueden llevar a los creadores a hacer cosas maravillosas]

México, 25 de mayo (Notimex).— Yo trabajo muchísimo en casa, escribir música es un trabajo muy solitario, un trabajo que hago en mi estudio; pero evidentemente estoy preocupada por la incertidumbre de lo que pasará hacia el futuro. Inicio mi día haciendo haciendo ejercicio, normalmente hago yoga por la mañana o salgo a caminar o trotar, ahora está siendo más difícil porque hay que caminar con cubre bocas, por eso lo estoy haciendo en casa... hago por lo menos una hora y hora y media de ejercicio; eso es básico para mí, es muy necesario porque después voy a estar varias horas en el estudio.       Necesito estirarme, moverme, para después no tener problemas de cervicales o dolor de espalda, dolores muy típicos cuando pasas muchas horas frente a una computadora o en el piano. Aunque mi forma de trabajar y mi cotidianidad no se ha modificado tanto, en la parte de los conciertos sí estoy completamente paralizada, los compositores dependemos de los intérpretes para que nuestra música se toque.       Desayuno y leo un poco el periódico, si tengo tiempo trato de conectarme con el mundo y ver qué está pasando, luego me voy a mi estudio y trabajo durante tres horas y tomo un descanso; no puedo estar más tiempo, es muy difícil mantener la concentración... cuando uno está en un trabajo creativo necesitas muchísima energía.       Yo no puedo aislarme de lo que está pasando, no puedo pensar que vivo en una burbuja de cristal y que afuera de las cuatro paredes de mi estudio no pasa nada. Sí pasa, duele y me preocupan mis seres cercanos, mis amigos músicos que no tienen trabajo, el señor de enfrente de mi casa que diario viene a tocar una trompeta... no puedo ser ajena a este tipo de cosa.       Las prioridades de la vida se acomodan mucho más, hemos estado en una sociedad de un consumo sin límites; aquí es cuando te das cuenta que esas cosas son irrelevantes y tratas de priorizar qué es lo más importante; para mí lo más importante es el bienestar con la familia, los amigos, la salud, la educación, y el arte.       Me alimento, camino, leo algo de literatura (un libro que me interese o que esté relacionado con mi trabajo) y vuelvo a trabajar hasta las ocho o nueve de la noche. He estado escuchando mucho la estación de radio de la Universidad de Southern California, están invitando a varios compositores y directores, me encantan esas entrevistas y es parte de mi trabajo saber qué piensan otros músicos.       También ha sido un momento de poder disfrutar y profundizar ciertas relaciones, por ejemplo: la que tengo con mi hija, estoy conviviendo más con ella porque ya no tiene que ir tanto a la universidad y está haciendo todo en línea; una convivencia que hace mucho que no tenía. Este tipo de cosas nos ayudan también para ver y hacer otro tipo de actividades; la cocina ha sido una forma que ha unido mucho a la familia.       Creo que también es necesario valorar la cotidianidad, mi casa, sentirme muy afortunada de que tengo un espacio agradable, disfrutar y apreciar realmente lo que tenemos. Estoy aprovechando más, ahora se han relajado las fechas de entrega de ciertos trabajos que debía hacer, eso me ha ayudado a tener un poco más de reflexión en mi trabajo para profundizar y detenerme, algo que es muy importante.       Creo en la ciencia, en el ser humano y en que lograremos salir adelante pronto, pero de momento estamos así y eso crea mucha tensión y me afecta como creadora; lo que trato es canalizar esa energía pues a veces de situaciones muy difíciles se llegan a hacer cosas maravillosas... pienso en artistas como Olivier Messiaen quien en un campo de concentración escribió El Cuarteto para el fin del tiempos, una de sus obras mas importantes. Cuando vives situaciones muy dramáticas también tienes que sacar lo mejor de ti para tratar de salir adelante.       Tengo esperanzas en que salgamos más fortalecidos y seamos más solidarios, no solamente hacia los otros sino también hacia la naturaleza. El ser humano ha sido un depredador y creo que esto ha tenido consecuencias brutales, tenemos que solidarizarnos, ser mas respetuosos, cuidarla más y también cuidarnos a nosotros mismos. Para mí lo más importante es que la sociedad tenga empatía por los creadores, no estamos siendo una prioridad; pero qué haríamos sin el arte, cómo pasaríamos el encierro sin ver cine, sin leer un buen libro, sin escuchar música... sería una desolación brutal.