¿Qué es la retinopatía hipertensiva y cómo afecta a quienes la padecen?

La hipertensión arterial se define como una presión diastólica igual o mayor a 90 mmHg y una sistólica igual o mayor a 140 mmHg y se produce por el aumento de la fuerza de presión que ejerce la s...

La hipertensión arterial se define como una presión diastólica igual o mayor a 90 mmHg y una sistólica igual o mayor a 140 mmHg y se produce por el aumento de la fuerza de presión que ejerce la sangre sobre las arterias de forma sostenida.

De acuerdo con datos de la Sociedad Mexicana de Hipertensión, esta enfermedad afecta alrededor de 16 millones de personas y es el primer factor de riesgo de mortalidad a nivel mundial.

La retinopatía hipertensiva es la lesión de la retina, causada por el incremento de la hipertensión arterial, según Sonia Mehta, especialista de enfermedades vitreorretinianas de la Universidad Thomas Jefferson.

La retina puede resultar dañada cuando la presión arterial aumenta, porque se afectan los pequeños vasos sanguíneos, lo cual disminuye el flujo de sangre hacia ésta, resultando perjudicial. Incluso la hipertensión leve puede dañar los capilares sanguíneos de la retina si permanece sin tratamiento durante años.

A medida que la lesión avanza, la sangre puede filtrarse desde los vasos sanguíneos hacia la retina y estos cambios conducen a una pérdida gradual de la vista, en particular cuando se ve afectada la mácula, que es la parte central de la retina.

Otros factores asociados con la retinopatía incluyen la aterosclerosis, edad avanzada, enfermedades de la arteria carótida, entre otros. Se calcula que la prevalencia de este padecimiento varía entre ocho a 11 por ciento en pacientes hipertensos.

El médico puede observar el aspecto característico de la retina en las personas con hipertensión arterial utilizando un oftalmoscopio. Cuando esta es extremadamente elevada, se puede observar la hinchazón del disco óptico que indica la necesidad de recibir tratamiento de inmediato.

El objetivo del tratamiento es reducir la presión arterial a largo plazo, sin embargo, en algunas ocasiones, cuando es muy grave puede ser necesario comenzarlo de inmediato con el propósito de conservar la visión y evitar otras complicaciones, como accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal e infarto de miocardio.