Violista Ricardo Orozco comparte sus inicios en la música

*Confesó que ha tenido que desarrollar nuevos hábitos para sobrellevar el aislamiento social

*Confesó que ha tenido que desarrollar nuevos hábitos para sobrellevar el aislamiento social

Por Telma Villanueva

México, 21 de mayo (Notimex).— En un encuentro con el público realizado de manera virtual, el violista Ricardo Orozco Buendía recordó algunas de las anécdotas que ha vivido a lo largo de su carrera musical y los hábitos que ha desarrollado para sobrellevar esta crisis sanitaria.      En la conversación, el instrumentista de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA) anotó que su acercamiento con este arte comenzó a los ocho años, cuando su madre lo llevaba a la entonces Escuela Nacional de Música con el fin de complementar su educación.      Inició con el violín, pero un par de años más tarde, cuando entraba a la adolescencia, conoció el instrumento que ahora interpreta y adquirió gusto por él, ya que “tiene un color (musical) único”. Durante la transmisión, el nacido en la Ciudad de México presentó la primera viola que pudo comprar con el fruto de su trabajo, una pieza de 42 centímetros del año 2000.      Señaló que en estos tiempos de aislamiento social ha retomado el hábito de la lectura, y ahora lee una recopilación de cuentos de Isaac Asimov y a Haruki Murakami, de quien recomendó La muerte del comendador. Además, ha tenido que desarrollar nuevas costumbres, como cuidar de una gardenia y de un jazmín que regaló a su esposa.      Aunado a ello, se ha impuesto horarios para comer, estudiar y realizar rutinas de ejercicio, y reveló que una de sus grandes pasiones es la bicicleta, pues en este deporte ha encontrado un refugio no sólo para mantenerse en forma, sino para pensar.      Desde hace 18 años este músico forma parte de la OCBA, y al hablar de su preferencia entre la orquesta sinfónica y la de cámara, señaló a la última, pues el acercamiento con el público es mayor. Para presentar el sonido del instrumento a quienes no lo conocen, Orozco recomendó la Sonata para viola en re menor, de Mikhail Glinka, y el Concierto para viola en do menor, de Henri Casadesus.