Alfonso Reyes y Carlos Pellicer, vidas paralelas

*José Javier Villarreal ofreció una conferencia en el marco del Festival Alfonsino

*José Javier Villarreal ofreció una conferencia en el marco del Festival Alfonsino

Por Cristóbal Torres

México, 20 de mayo (Notimex).— Como parte del programa de actividades en línea del Festival Alfonsino 2020, el escritor José Javier Villarreal impartió la conferencia "Los secretos engarces. Reyes-Pellicer", en la que disertó sobre los paralelismos en las vidas de ambos escritores e intelectuales, uno nacido en Monterrey y el otro en Villahermosa.      En la actividad coordinada por la Capilla Alfonsina de la Ciudad de México y la Biblioteca de la Universidad Autónoma de Nuevo León, desde el vestíbulo del primer recinto y con una imagen del Cerro de la Silla de fondo, Villarreal refirió a través de las redes sociales la persuación que intentó Martín Luis Guzmán para que Bernardo Reyes, progenitor de Alfonso, se alejara de la política.      “No imaginaba la gravedad de los planes que su padre fraguaba; Reyes hizo caso omiso a esta oportunidad que quedó como una puerta entreabierta”, recordó, tras lo cual dio lectura al poema de Alfredo R. Placencia "Con un poco de olvido", de 1924, sobre el descontento social y religioso que daría pie a una guerra que provocó una oleada de migración mexicana a Estados Unidos.      Se refirió entonces al despunte literario en ese mismo año de Carlos Pellicer, resaltando la influencia que Italia tuvo en él. “Escribió muchos poemas, pero también generó espacios dónde habitar”, dijo al trasladarse a 1957, cuando Alfonso Reyes creyó morir, pues se sometió a una operación del corazón, hecho que motivó al tabasqueño a escribirle una carta donde le habla de la obra en la que trabajaba.      Al continuar con la lectura de su conferencia, Javier Villarreal consideró que tanto Reyes como Pellicer fundaron su patria en el quehacer literario. “Los dos fueron unos desesperados que no podían dejar de incidir en su realidad. Fueron protagonistas de su tiempo”.      La obra de ambos sale del espectro escritural y pasa a formar realidades para sus lectores. Por un lado, Reyes arrastró una memoria en la que creó un universo  literario que revelaba su vida; por su parte, Pellicer fundó una estética de lo cotidiano, fue un autor que escribía únicamente para su placer personal.