La OPS llama a proteger a las poblaciones más vulnerables

América Latina ha sufrido en esta pandemia por las condiciones vulnerables en las que una parte considerable de su población se encuentra, tanto en las comunidades urbanas como en las campesinas, af...

América Latina ha sufrido en esta pandemia por las condiciones vulnerables en las que una parte considerable de su población se encuentra, tanto en las comunidades urbanas como en las campesinas, afirmó hoy la Organización Panamericana de Salud (OPS).

En las ciudades los barrios cuentan con poblaciones densas, lo que aumenta la posibilidad de contagio y se complica la cotidianidad ante la falta de trabajo y educación, pero en las comunidades rurales los servicios son insuficientes.

En conferencia de prensa la directora de la OPS, Carissa F. Etienne, llamó a proteger principalmente a los grupos vulnerables en el continente para evitar que la pandemia aumente los riesgos a los que se enfrentan cada día.

Etienne resaltó a las mujeres, con salarios menores y falta de acceso a los servicios. Los afrodescendientes, por la discriminación que experimentan. A los indígenas, pues sufren enfermedades endémicas sumadas a la diabetes, que las colocan dentro del grupo de riesgo sanitario

Y también a las personas que se encuentran privadas de su libertad y los migrantes en asentamientos temporales, por el hacinamiento en esos espacios.

Remarcó a los Estados miembro que se debe comprender que el acceso a la salud es un derecho universal. Esta pandemia, subrayó, ha resaltado la urgencia de fortalecer y transformar los sistemas de salud, en un continente donde además se ha dividido la atención por la salud privada.

El primer nivel en la salud pública debe ser revisado, al igual que la atención hospitalaria, pues se necesita de un sistema fortalecido desde la base para atender las urgencias de forma precisa, como ya ha demostrado la pandemia, por ello el sistema completo debe estar basado en la solidaridad.

Este es el momento, asegura, de terminar con las desigualdades estructurales para generar mejoras en la atención futura a los ciudadanos panamericanos.

La OPS, rama regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha brindado a los países orientación desde que se dieron a conocer los riesgo de la COVID-19 y llama a sus países miembro, incluido Estados Unidos, a continuar con la cooperación, pero sobre todo en estos momentos de crisis, para “salvaguardar a los más vulnerables”.

Como organización ha solicitado a los países respetar e inculcar las medidas de protección contra la enfermedad, como el distanciamiento social, con diferentes estrategias, así como a asegurar que la población podrá lavarse las manos de forma correcta y acceder a los servicios sanitarios.

Marcos Espinal, Director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud, añadió que hasta el momento el uso de la Hidroxicloroquina, la cual el presidente Donald Trump señaló que consumía, no era recomendable, pues no existían pruebas suficientes para demostrar su eficacia en la lucha contra la COVID-19.

Al contrario, se ha detectado que este medicamento genera problemas cardiacos. Por su parte Sylvain Aldighieri, director adjunto del departamento de emergencias, aclaró que el uso de ivermectina, que se emplea como antiparasitario, no ha mostrado ningún beneficio en los pacientes.

Durante la conferencia el director de emergencias sanitarias, Ciro Ugarte, expresó su preocupación por la falta de acceso que la organización ha tenido a Nicaragua, pues no han sido posibles las evaluaciones dentro del país sobre los protocolos aplicados a la enfermedad, hasta el momento las recomendaciones continúan dirigidas al país y se espera que las siga.

Jarbas Barbosa, subdirector de la organización, hizo un llamado a privilegiar el uso de las pruebas PCR para rastrear la enfermedad, mientras que la OPS se posicionó en contra de buscar la inmunidad de rebaño para contrarrestarla y aseguró que de preferencia se debe rastrear a las personas enfermas, atender, hospitalizar en caso necesario y aumentar el número de pruebas.

Hasta el momento ni en el mundo ni en América Latina existe una respuesta única a la problemática, por lo que cada país ha actuado bajo las recomendaciones internacionales y su propia experiencia, afirmó Barbosa, mientras tanto continúa siendo relevante que esta enfermedad no sobrepase los centros de salud, por lo que se debe responder con un rastreo suficiente.