Pandillas rivales logran "tregua" en cárceles de El Salvador

“Si crean algún problema y se pierden vidas, y el que empezó no muere, tendrá que pagar con su vida”, es la premisa que resume la tregua alcanzada entre miembros de las pandillas Mara Salvatruc...

“Si crean algún problema y se pierden vidas, y el que empezó no muere, tendrá que pagar con su vida”, es la premisa que resume la tregua alcanzada entre miembros de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 desde que fueron obligados a convivir en las cárceles de El Salvador.

Tras el decreto de “estado de emergencia” emitido por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ante el incremento de la violencia en las calles del país, reos pertenecientes a pandillas rivales fueron obligados a convivir en la misma celda. Como resultado, han optado por establecer reglas para sobrevivir.

El medio Telemundo realizó un recorrido por el centro penitenciario ubicado en Ciudad Barrios, al este de esta capital. Durante la visita, destacó la forma en que distintos pandilleros relataron cómo han logrado mantener el orden en cada celda donde los tatuajes dejaron de ser un distintivo para el enfrentamiento.

“Es algo que quizá nunca lo pensamos tiempo atrás, ¿verdad? Pero siempre venimos lo que es, acoplándonos”, relató Ariel Alexander Ávila, un recluso y miembro de la pandilla Barrio 18.

Entre los días 24 y 28 de abril, una ola de violencia sacudió al país que supuestamente se encuentra en cuarentena domiciliaría obligatoria por la pandemia de coronavirus. La causa: mensajes enviados por reclusos a criminales en el exterior para incrementar los homicidios.

El gobierno optó por tomar medidas drásticas para evitar que los pandilleros en centros penitenciarios tuvieran contacto con el exterior. Como resultado, aislaron a los líderes, hacinaron a los reos en celdas sin distinción y sellaron cada una de ellas para que “no entrara ni un rayo de sol”, según declaraciones de Osiris Luna, director del Sistema Penitenciario salvadoreño.

A pesar de las críticas provenientes del exterior por presuntas violaciones a derechos humanos, el gobierno siguió con su estrategia para bajar la tasa de homicidios. A pesar de las advertencias sobre posibles riñas y un incremento de la violencia dentro de cada penal, las medidas tuvieron el efecto contrario.

De acuerdo con la cadena estadounidense, a dos semanas del decreto de estado de emergencia, no se han reportado riñas ni heridos o fallecidos.