Cinvestav trabaja en prueba rápida para identificar COVID-19

Científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) trabajan en una prueba rápida para detectar casos positivos de SARS-CoV-2, a partir de aptámeros, pequeñas moléculas d...

Científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) trabajan en una prueba rápida para detectar casos positivos de SARS-CoV-2, a partir de aptámeros, pequeñas moléculas de ADN o ARN sintetizadas químicamente.

Para ello, el equipo, encabezado por Luis Marat Álvarez Salas del Departamento de Genética y Biología Molecular, ha adaptado tecnologías previamente utilizadas para la detección del virus de papiloma humano y que ahora pueden ser útiles en pruebas rápidas de COVID-19.

Álvarez Salas explicó que los aptámeros son pequeñas moléculas de ADN o ARN sintetizadas químicamente mediante el método Selex. Éste mimetiza el proceso de selección natural en pozas oligonucleótidos de cadena sencilla, donde se incuba la proteína Spike del SARS-CoV-2.

“Usamos como blanco de detección a la proteína llamada Spike del nuevo coronavirus, que es la más prominente de la superficie del virus y la responsable de la infección de las células en el hospedero”, dijo mediante un comunicado.

Detalló que para obtener los aptámeros, se incuba una poza de oligonucleótidos de cadena sencilla con la proteína Spike purificada y se separaran aquellas moléculas que interactúan de manera específica con ella.

Una vez obtenidos, se pueden realizar las pruebas de detección visuales. Éstas consisten en un biosensor de reconocimiento y un elemento transductor de señal, en este caso nanopartículas de oro, que ayudan a detectar la interacción con el virus a través del cambio de color con los reactivos.

“El concepto es muy similar a las pruebas para reconocimiento de estupefacientes que se emplean en aduanas y aeropuertos que, al poner una muestra de la sustancia con el reactivo, si cambia de color significa que la prueba es positiva”, explicó el investigador del Cinvestav.

La suspensión sería de color rojo y cuando se coloque la muestra del paciente, si cambia a color azul, revelaría la presencia del virus.

“Esto nos daría una prueba sencilla y barata para identificar infecciones activas”, comentó el también miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

Destacó que a diferencia de otras pruebas que se han sugerido, la producción de aptámeros tiene la ventaja de producir grandes cantidades de insumo. Por lo que, incluso se pueden sintetizar en el orden de miligramos, lo que significa suficiente material para miles de pruebas.

“De forma que en el transcurso de un día se puede hacer el proceso de síntesis de microgramos de aptámeros, al otro día acoplarlos a las nanopartículas para colocarlos en pequeños contenedores de plástico antiadherente y empezar a usar las pruebas de diagnóstico”, indicó.

Además, su uso resulta menos costoso que el diagnóstico por ELISA (usado en la detección de anticuerpos), debido a que los anticuerpos requeridos en ese tipo de análisis precisan de un elemento biológico para su obtención , como puede ser un modelo animal o cultivo de células.

La adaptación de esta prueba se realizó en menos de un mes, debido a que hace cinco años habían patentado una prueba para identificar papilomavirus.