Migrantes en Brasil, "los más afectados por la pandemia"

En el contexto de la epidemia de COVID-19, las personas migrantes en Brasil ven agravada su situación por la falta de fuentes de ingresos económicos y por las barreras lingüísticas, alertó la act...

En el contexto de la epidemia de COVID-19, las personas migrantes en Brasil ven agravada su situación por la falta de fuentes de ingresos económicos y por las barreras lingüísticas, alertó la activista y asesora Leticia Carvallo, de la organización Misión de Paz.

Carvallo aseguró que la crisis sanitaria agravó la situación de los derechos humanos, laborales e incluso sociales de estas poblaciones, quienes también enfrentan el estigma de “traer el virus desde fuera”. Lamentó que el trato “empeore en función del color de piel”, acentuando “el racismo estructural” que existe.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, en 2019 se registró que en Brasil hay alrededor de 807 mil 6 migrantes, lo que representa el .39 por ciento de la población total. Se destacó que la mayor inmigración proviene de Portugal, Japón, Paraguay y Bolivia.

A través de un conversatorio virtual, organizado por la Fundación Rosa Luxemburgo Brasil – Paraguay (de Sao Paulo), Carvallo aseguró que las propuestas actuales de Bolsonaro y su gobierno para enfrentar al COVID-19 ponen en riesgo la vida de los migrantes, quienes en su mayoría “ni siquiera pueden acceder a los sistemas de salud por la falta de documentos”.

Al respecto, subrayó que la propuesta de “inmunización comunitaria”, que busca que al menos el 70 por ciento de las personas se contagien para desarrollar inmunidad, supone una “posible tragedia en los barrios más pobres”, donde vive una gran parte de los migrantes.

Durante su campaña, en 2018, el presidente del país, Jair Bolsonaro, había manifestado su intención de crear un “campo de refugiados” para venezolanos, asegurando que el país “no podía ser de puertas abiertas”. Semanas después de su propuesta, medios locales informaron que en una ciudad al norte del país, las casas de venezolanos fueron incendiadas.

Carvallo llamó a la comunidad internacional a solidarizarse con los migrantes, quienes “en su mayoría siguen haciendo funcionar la maquinaria del sistema”, destacando que ellos son quienes “pagarán la factura más cara” por el virus, porque los que tienen “trabajo formal” no pueden parar y quienes trabajan en la “informalidad” llevan semanas sin ingresos.