IPN aplica cerca de 300 pruebas para detectar COVID-19

“Vamos a introducir este hisopo en ambas fosas nasales hasta llegar a la parte posterior, esto te puede provocar un poco de molestias y dolor; por favor, no te muevas para no lastimarte. Si tienes g...

“Vamos a introducir este hisopo en ambas fosas nasales hasta llegar a la parte posterior, esto te puede provocar un poco de molestias y dolor; por favor, no te muevas para no lastimarte. Si tienes ganas de toser o estornudar abstente lo más que puedas, si no levanta la mano y me detienes".

De esta manera, Teresa explica cómo se realiza la prueba diagnostica de COVID-19 a personas que diariamente acuden a la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), para confirmar o descartar la presencia de la enfermedad.

La aplicación de pruebas COVID-19 en el Instituto comenzó a ofertarse a la comunidad politécnica y al público en general el pasado 6 de abril, fecha en que recibió la acreditación del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE), señaló el coordinador de diagnóstico de COVID-19, Alejandro Nieto Patlán.

Desde entonces se han realizado alrededor de 300 pruebas diagnosticas, de las cuales el porcentaje de positividad es de 30 por ciento. En promedio, diariamente se atienden ente 50 y 60 personas, quienes previo a su cita responden un cuestionario para saber si son o no candidatos.

En entrevista con Notimex, el coordinador detalló que para obtener una muestra se introduce un hisopo a través de la boca y nariz del paciente. Ésta viaja hasta el laboratorio de la Unidad de Desarrollo e Investigación en Bioprocesos (UDIBI) mediante un transporte viral, desarrollado en la propia Escuela de Ciencias Biológicas.

"Aquí se hace la prueba diagnóstica y una vez que se toma la muestra, llega al laboratorio y se procesa. Tenemos el equipo de bioseguridad y el laboratorio de bioseguridad BSL2 para poder procesar muestras de pacientes infectados por COVID-19", dijo.

En el laboratorio se extrae el material genético del virus, también llamado RNA. Posteriormente, pasa al área de biología molecular, donde se realiza la metodología de reacción en cadena de la polimerasa con la finalidad de conocer si hay carga viral en la muestra del paciente.

"Tenemos un termociclador de tiempo real, que nos permite ver si hay amplificación del material genético del virus. Si vemos curvas de amplificación significa que la muestra viene infectada con el virus SARS-CoV2, que causa el COVID-19", añadió.

Nieto Patlán indicó que una vez realizado todo este proceso, las personas reciben mediante un correo electrónico sus resultados en un máximo de 48 horas, debido a que tanto la toma como el análisis de muestras se efectúan en un mismo lugar.

Los resultados, agregó, se comparten con el InDRE, con quien mantienen una comunicación directa para la emisión de reportes epidemiológicos. El costo de la prueba para la población general es de dos mil 800 pesos; sin embargo, es gratis para la comunidad politécnica.

"A las personas que son positivas les enviamos información, infografías o un video donde se les explica que hacer en caso de ser COVID-19 positivo y más que nada son las recomendaciones que se han emitido por la secretaría de salud".

Nezahualcóyotl, segundo módulo de pruebas COVID-19

Nieto Patlán señaló que en conjunto con el municipio de Nezahualcóyotl, uno de los más afectados por la epidemia, se toman muestras a la población en general.

Destacó que la primera etapa del proyecto fue para personal con contacto directo de pacientes con COVID-19, como médicos, intendentes, policías y enfermeros. En tanto, en una segunda fase se abrió para la población en general.

"Fuimos de las primeras unidades académicas en ser acreditadas. Y precisamente por el compromiso social que tiene el Instituto Politécnico fue que estuvimos muy interesados en poder ofrecer el diagnóstico no sólo a la comunidad del politécnico, sino también a la población en general", apuntó.