“Ya queremos que todo esto termine”

Para la tabasqueña Sandra del Carmen, este es “el peor Día de las Madres de su vida”: su salud –es diabética, hipertensa y tiene un problema renal– ha disminuido y está a punto de perder s...

Para la tabasqueña Sandra del Carmen, este es “el peor Día de las Madres de su vida”: su salud –es diabética, hipertensa y tiene un problema renal– ha disminuido y está a punto de perder su trabajo, pues labora en una empresa de seguros y su salario depende de sus ventas en el mes.

Sus principales clientes son maestros de primaria y secundaria, y las clases se suspendieron antes que otras actividades.

La dueña de la compañía donde labora les prometió a sus empleados que no los iba a despedir, pero sólo les deposita mil pesos semanales, cuando ella lograba comisiones de hasta siete mil pesos semanales.

El mayor de sus hijos se encuentra en la misma situación, pues es su compañero de trabajo, el otro labora como maestro de Computación en una escuela particular y el menor, que recientemente terminó la preparatoria, está a punto de ingresar a la Escuela Naval de Veracruz.

La crisis le ha afectado a la ejecutiva de seguros por todos lados: su exesposo, que es uno de los 91 migrantes internacionales de Tabasco (de cada 100) que se ha ido radicar a Estados Unidos, ha entrado en bancarrota también por la pandemia.

El tabasqueño que fue su marido ya les avisó a ella y a sus hijos que muy pronto dejará de mandarles la ayuda que les envía desde que emigró.

Su actual pareja, de 38 años de edad, 10 años más joven que ella, tampoco recibe completo su salario, ya que se desempeña como chófer en la misma empresa aseguradora.

Por otra parte, su salud se ha visto afectada debido a las noticias sobre el Coronavirus, pues la han alterado; hace unos días la tuvieron que llevar de urgencia con un médico particular para que le estabilizaran la glucosa y la hipertensión.

Para ella su única alegría este 10 de mayo será tener a sus hijos a su lado. “Ya queremos que esto termine para que todos en familia nos volvamos a recuperar”, comentó en entrevista para Notimex.

En Tabasco, desde el 8 hasta hoy 10 de mayo toda la actividad comercial fue paralizada por el gobierno estatal como una medida para desmovilizar a los ciudadanos que el 30 de abril, durante el festejo del Día del Niño, no respetaron la cuarentena y atiborraron las plazas comerciales con sus menores de la mano, exponiéndose a contagiarse.