Una rutina bien establecida evitaría ansiedad ante confinamiento: UAM

Una rutina diaria bien establecida durante el confinamiento obligado por la pandemia de COVID-19 podría evitar la ansiedad, el insomnio y el miedo, aseguró la investigadora de la Universidad Autóno...

Una rutina diaria bien establecida durante el confinamiento obligado por la pandemia de COVID-19 podría evitar la ansiedad, el insomnio y el miedo, aseguró la investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Alicia Saldívar Garduño.

Mediante un comunicado, señaló que el confinamiento por la epidemia ha hecho que las personas pierdan el equilibrio en la realización de sus actividades cotidianas “y cuando esto se rompe de manera abrupta hay desconcierto, desasosiego y a veces no se sabe qué hacer con los sentimientos espontáneos que surgen”.

Por ello, la especialista señaló que se deben fijar horarios para levantarse, bañarse, desayunar o preparar la comida, “abriendo entre todo esto espacios y momentos de privacidad, porque todos necesitamos unos minutos para estar con nosotros mismos”.

Indicó que al interior de los hogares se han presentado muchos conflictos, violencia y poca tolerancia entre los miembros, por lo que es necesario definir cómo queremos que se dé esa interacción.

“A veces las dinámicas familiares no generan las mejores experiencias, por lo que (…) debemos tomar en cuenta qué está ocurriendo con esos sectores de la población y qué tanto podemos hacer para erradicar la violencia”, agregó.

En ese sentido, la coordinadora del Taller de Emociones y Estrés de las Brigadas Digitales de Bienestar de la Unidad Iztapalapa, Andrea Hernández Santos, informó que la UAM ha creado redes de apoyo social a la comunidad universitaria y al público que lo necesite.

Mediante videollamadas y plataformas digitales, detalló, las personas podrán tener una retroalimentación sobre cómo se sienten y podrán trabajar en ello.

Las especialistas de la UAM coincidieron en que la sociedad enfrenta un fenómeno complejo, pero también una gran oportunidad.

“Vivíamos muy aprisa y de pronto el mundo se detuvo, y eso nos desconcertó porque no supimos cómo reaccionar, aunque tenemos los elementos para poder hacerlo”, mencionó.