Muere González Pacheco, torturador franquista, por COVID-19

El expolicía franquista Antonio González Pacheco, alias “Billy El Niño”, murió hoy por COVID-19, sin haber sido juzgado bajo los cargos de crímenes y torturas durante la dictadura.

El expolicía franquista Antonio González Pacheco, alias “Billy El Niño”, murió hoy por COVID-19, sin haber sido juzgado bajo los cargos de crímenes y torturas durante la dictadura.

Luego de su ingreso a los cuerpos de seguridad nacionales llegó a ser la mano derecha de Roberto Conesa, de la Brigada Político-Social, donde se hizo conocido por la violencia que utilizaba en los interrogatorios en la sede de la Dirección General de Seguridad.

Fue en esa época en la que se hizo famoso por las detenciones durante manifestaciones y crueles torturas contra los presos, sobre todo, comunistas.

Sin embargo, la impunidad de que contaba se mantuvo aún después del fin de la dictadura.

En 1972, durante el franquismo, González Pacheco fue condecorado con una medalla al mérito que incluía el aumento de 10 por ciento en su pensión. Cuando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica iniciaron un proceso en 2018, para que le fuera retirada, descubrieron que no tenía una, sino cuatro.

Además de la condecoración de 1972, recibió otras tres, ya en épocas democráticas, en 1977, 1980 y 1982.

Así, Billy El Niño, recibía una pensión y media, a pesar de ser acusado de cometer graves crímenes durante la dictadura.

Muchas de sus víctimas no se atrevieron a hablar hasta 2010, cuando la jueza argentina, Maria Romilda Servini de Cubria, con base en el principio de jurisdicción universal para juzgar crímenes de lesa humanidad, abrió un caso en Argentina contra los crímenes franquistas.

El caso comenzó con dos denuncias realizadas el 14 de abril de 2010 por diversas organizaciones humanitarias argentinas y españolas, y a partir de entonces, fue más sencillo para algunas víctimas, hablar de las torturas sufridas a manos de “Billy El Niño”.

Sin embargo los procesos no han concluido y “Billy El Niño”, apodado así por su uso de la pistola, trabajaba para empresas de seguridad, mientras disfrutaba de su pensión y se paseaba por Madrid.

El tiempo alcanzó a González Pacheco e, irónicamente, no para castigarlo del todo, sino para que los procesos judiciales y los intentos por retirarle las medallas, quedaran inconclusos.

Su muerte a manos del COVID-19, fue anunciada este jueves de manera oficial,

Pablo Iglesias, segundo vicepresidente del gobierno español, señaló como una vergüenza, que la muerte de “Billy El Niño” no fuera acompañada de justicia para las víctimas.

“La muerte del torturador Gonzalez Pacheco sin haber sido juzgado, con sus medallas y privilegios intactos, es una vergüenza para la democracia y también para nosotros como Gobierno. Pido perdón a sus víctimas, luchadores por la democracia y la justicia. Porque fuisteis, somos", lamentó el también secretario general de Unidas Podemos en un mensaje en su cuenta oficial de Twitter.

Por su parte, Irene Montero, ministra de Igualdad, también manifestó su enojo por la falta de consecuencias jurídicas para el franquista.

"Lo ha hecho con todos sus reconocimientos, honores, medallas y pensiones. Cuánta rabia. Pido perdón a todos los que lucharon por la democracia en España y más a quienes sufrieron sus torturas porque no hemos llegado a tiempo", escribió Montero.

Iñigo Errejón, diputado de Más País, también se pronunció y señaló como “humillación” que no haya habido justicia para el pueblo español.

"Ha muerto sin que se le retiraran los honores y condecoraciones y cobrando una pensión especial por infringir dolor a quienes lucharon por la libertad. Es una humillación para el pueblo español y un insulto a sus víctimas", sostuvo el diputado de Más País en sus redes sociales.

La dictadura en España del llamado generalismo Francisco Franco se prolongó de 1939, cuando sus fuerzas falangistas (fascistas) derrotaron a las fuerzas republicanas, hasta la muerte del "caudillo" el 20 de noviembre de 1975.