Reconstruyen virtualmente ciudad prehispánica de Michoacán

*Se podrá recorrer la ciudad de Tingambato tal y como era hace mil 500 años

*Se podrá recorrer la ciudad de Tingambato tal y como era hace mil 500 años

México, 4 de mayo (Notimex).— Durante los años 70 el arqueólogo mexicano Román Piña Chan y el japonés Kuniaki Ohi iniciaron en Tingambato, Michoacán, una excavación de la que fue posible obtener varias líneas de trabajo, que hoy con el uso de las nuevas tecnologías hacen posible continuarlas y difundir el enclave prehispánico.      Durante la videoconferencia “Tingambato: LiDAR, drones y tumbas en una ciudad michoacana del Clásico y el Epiclásico”, el arqueólogo José Luis Punzo Díaz, adscrito al Centro INAH Michoacán, abordó el modo en que, gracias a tecnologías de punta, se ha logrado generar modelos digitales para reconstruir como era ese sitio en su momento de auge.      Aunado a los avances tecnológicos, se requirió también de la colaboración de diversas instituciones, lo cual permitió obtener nuevos datos sobre la urbe prehispánica. Un caso específico, explicó Punzo, es la temporalidad en la que se estimó pudieron establecerse los habitantes de esta ciudad, la cual se asocia a la de Teotihuacan debido a sus semejanzas arquitectónicas, como la construcción de fachadas con el estilo denominado “talud-tablero”.      No obstante, datos científicos recientes revelan que Tingambato tuvo una ocupación total de nueve siglos, divididos en tres grandes etapas de ocupación: la inicial, del año 0 al 300 d.C.; una intermedia entre 300 y 550 d.C.; y la de mayor auge, entre la última fecha y el 900 de nuestra era. Por lo anterior, de acuerdo con Punzo, “fuera del ‘talud-tablero’ no hay grandes evidencias cerámicas o arquitectónicas que indiquen una presencia teotihuacana en Tingambato”.      Una nueva interpretación es que, considerando que Teotihuacan comenzó a registrar su declive en coincidencia con la tercera fase de la urbe michoacana, muchos de los pobladores expulsados de la gran metrópoli volvieron a sus lugares de origen —uno de ellos Tingambato— y reprodujeron técnicas como el "talud-tablero", que les recordaba y asociaban al esplendor de la capital caída.      Si bien estas reconstrucciones tienen fines académicos, también se busca difundir entre el público este tipo de hallazgos. Es por ello que a través de la página de la Mediateca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) las personas podrán disfrutar de esta recreación de Tingambato tal y como debió verse hace casi mil 500 años.